El dato de Lula que el peronismo debería copiar, según un politólogo sanjuanino
Un politólogo sanjuanino analizó cómo Lula dio vuelta una elección que parecía perdida y qué debería mirar el peronismo de acá. El dato que mencionó sobre los votos recuperados deja en evidencia una estrategia que todavía casi nadie replica.
Las redes sociales dejaron de ser un complemento de las campañas electorales para convertirse en un terreno donde se definen votos. Esa es la idea central que el politólogo sanjuanino Sergio Guzmán desarrolló en Estamos a Tiempo, por Tiempo Streaming, donde analizó la estrategia que le permitió a Luiz Inácio Lula da Silva revertir un escenario adverso en Brasil.
Guzmán, licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Nacional de San Juan, sostuvo que los actos multitudinarios, las recorridas barriales y la televisión ya no alcanzan por sí solos. Las comunidades digitales y las nuevas tecnologías ganaron peso a la hora de conquistar votantes y de torcer un resultado en pocas semanas.
La remontada que sorprendió al politólogo
El punto de partida del análisis fue la capacidad del dirigente brasileño para dar vuelta una elección que parecía perdida. Según Guzmán, Lula entendió que su figura por sí sola no le alcanzaba para sumar los votos necesarios y que debía cambiar el rumbo de la campaña.
“Remontó 10 millones de votos en 20 días”, aseguró el especialista, que leyó ese movimiento como una muestra de adaptación a las nuevas formas de comunicar. Una de las claves, explicó, fue apuntar a los jóvenes de entre 18 y 35 años sin soltar a los sectores de mayor edad ni a los que cobran pensiones.
El mensaje para los dirigentes argentinos
Para Guzmán, esa experiencia debería mirarse con atención en el país. “La oposición local, ergo el peronismo, a nivel nacional y a nivel provincial también, deberían estar haciendo filas para preguntarle a Lula cómo se organizan las cosas”, planteó.
El politólogo remarcó que el desafío pasa por armar estrategias capaces de conectar con públicos muy distintos entre sí, sin depender únicamente del reconocimiento de un candidato.
Taylor Swift, BTS y la militancia que no pasa por el partido
Durante la entrevista apareció otro fenómeno que marcó la campaña brasileña: las comunidades de seguidores de artistas internacionales como Taylor Swift y BTS que se metieron en las conversaciones políticas de las redes.
Guzmán consideró que esos casos muestran hasta qué punto las expresiones culturales pueden involucrarse en un proceso electoral y transformarse en canales de participación. “El arte juega en política. El deporte juega en política. Toda manifestación es política”, afirmó.
Según su lectura, las nuevas formas de militancia ya no responden necesariamente a las estructuras partidarias tradicionales. Millones de personas que comparten intereses culturales pueden, en determinado momento, discutir política, difundir mensajes y amplificar el alcance de una campaña.
Por eso insistió en la necesidad de entender los códigos de comunicación de las nuevas generaciones: una estrategia electoral necesita algo más que un candidato conocido, también debe saber leer los espacios donde buena parte de la sociedad se informa y conversa.
Inteligencia artificial y la pulseada por la soberanía digital
El análisis no se quedó en las redes. Guzmán puso el foco en el control de la inteligencia artificial y de los contenidos que circulan en las plataformas, y destacó la intención de Lula de avanzar en la regulación de estas tecnologías.
Detrás de esa discusión, advirtió, hay un debate de fondo sobre el poder de los Estados frente a las grandes empresas tecnológicas. “La inteligencia artificial es un recurso estratégico que no puede estar en manos de un magnate. Tiene que estar en manos del Estado, cuyo fin es el bienestar general de todos”, sostuvo.
El concepto que ordena esa discusión, según el politólogo, es la soberanía digital: la capacidad de los países para intervenir en las reglas que organizan el funcionamiento de la tecnología y la circulación de la información. “¿Saben qué hay detrás de todo esto? Soberanía digital”, remarcó.
Y cerró con una advertencia sobre los algoritmos: “Todo lo que entra por este aparatito está predeterminado, está prediseñado, está formateado para que vos veas qué, cuándo, cómo y lo que yo quiero que veas”.