El dato que apareció en el agua de Capayán y nadie esperaba encontrar
El arroyo Pampichuelas, en Capayán, parecía otro curso de agua más. Pero un equipo de biólogos de Catamarca encontró algo inesperado en 1821 organismos que viven en sus aguas. El resultado del estudio cambia lo que se sabía sobre la cuenca.
Un equipo de biólogos de Catamarca analizó la cuenca media baja del arroyo Pampichuelas, en Concepción, Capayán, y el resultado sorprendió: el agua del sector estudiado presenta muy buena calidad biológica, con condiciones clasificadas como limpias y sin impacto aparente.
La investigación fue llevada a cabo por el Lic. Mathias Vazquez, bajo la dirección de la Dra. María Florencia Colla, del Laboratorio de Humedales del CREAS (CONICET), y con la participación de la Dra. Liliana Beatriz Salas, del Centro de Biodiversidad de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UNCA.
Qué encontraron en el arroyo
El estudio permitió actualizar la comunidad biológica del riachuelo al registrar 1821 artrópodos acuáticos. Estos organismos, que habitan naturalmente la zona, brindan información valiosa sobre las condiciones ambientales porque reaccionan de manera diferente ante cambios en la calidad del recurso.
El arroyo Pampichuelas tiene una importancia clave para la población local: sus aguas se utilizan para consumo, riego y actividades ganaderas. Por eso, conocer el estado ecológico del sistema permite contar con información científica para detectar cambios y orientar futuras medidas de manejo y monitoreo.
Un complemento, no un reemplazo
Vazquez aclaró que el estudio no sustituye los análisis fisicoquímicos ni microbiológicos necesarios para determinar si el agua es apta para consumo humano. "Lo que aporta es otra mirada complementaria, ya que los artrópodos permiten evaluar cómo se encuentra funcionando el ecosistema acuático y detectar señales de cambios ambientales que pueden pasar desapercibidas en una medición puntual", argumentó el investigador.
Además, destacó la relevancia de estudiar estos organismos: "El estudio de los artrópodos acuáticos nos recuerda que muchas veces los indicadores del estado de un ambiente se encuentran en organismos pequeños, que pueden pasar inadvertidos para quienes recorren un río, arroyo o humedal. Observar esa biodiversidad, estudiarla y comprender qué información puede proporcionarnos constituye una manera de acercarnos a los ecosistemas desde la ciencia".