El dato que entregó la hija hizo caer al hombre que golpeó a su mujer en Monte Vera
En Monte Vera, un llamado al 911 terminó con un hombre aprehendido y un arsenal secuestrado en plena madrugada. La clave para encontrarlo la dio alguien de su propia familia, y lo que entregó a los policías dejó a más de uno en la zona sin dormir tranquilo.
Una mujer de 48 años fue agredida y amenazada en su casa de calle Rivadavia al 5800, en Monte Vera. Su pareja, de la misma edad, terminó aprehendida y las armas que tenían en el domicilio quedaron secuestradas.
El episodio de violencia de género ocurrió en la madrugada del domingo, poco después de las 5, cuando los operadores del 911 comisionaron a efectivos de Orden Público de la Comisaría 20° de Monte Vera hacia la vivienda.
En el camino, una ambulancia del SIES 107 interceptó a los policías y les avisó que trasladaba a la víctima desde esa casa hacia un centro asistencial.
El testimonio que orientó la búsqueda
Ya en el lugar, los oficiales entrevistaron a una joven de 20 años, hija de ambos, que relató cómo se habían dado los hechos, describió la ropa que llevaba su padre y les dijo que estaba por tomar un colectivo.
Con esos datos, los policías desplegaron un patrullaje por la zona y alrededor de las 5.30 aprehendieron a S. E., de 48 años, en la intersección de San Martín y Buenos Aires.
La joven también les entregó de forma voluntaria una escopeta de un caño calibre 16 marca Rossi, cinco cartuchos plásticos del mismo calibre, un proyectil calibre 9 milímetros y una cuchilla de cabo blanco con una hoja de 15 centímetros.
Qué resolvió la fiscalía
Los uniformados informaron el procedimiento a la Jefatura de la Unidad Regional I La Capital de la Policía de Santa Fe, que a su vez lo comunicó al fiscal de Flagrancia en turno del Ministerio Público de la Acusación.
El fiscal dispuso que el aprehendido siguiera privado de su libertad, fuera trasladado y revisado en Medicina Legal y luego identificado y alojado en una dependencia policial de Orden Público.
La imputación provisoria quedó fijada como lesiones y amenazas calificadas en el marco de violencia de género, más tenencia ilegal de arma de fuego de uso civil.
