El dato que expone la desigualdad: las mujeres salteñas ganan hasta 40% menos que los varones
¿Sabías que en Salta las mujeres cobran hasta un 40% menos que los varones? Una especialista explica las causas ocultas detrás de esta brecha.
Un reciente informe del Instituto de Estudios Laborales y Desarrollo Económico sacudió el tablero al revelar las trabas que aún condicionan la autonomía económica de las mujeres en Salta. La brecha salarial, la carga desigual de las tareas de cuidado, la informalidad y el techo de cristal para acceder a puestos de decisión son algunos de los puntos más críticos.
Pilar González Sastre, directora del Observatorio de Violencia contra las Mujeres de Salta, analizó los datos en Efecto Dominó por Radio LUP 94.7 y fue contundente: “A nivel mundial tenemos 26 puntos. Este 25%, nosotros lo establecemos entre un 15% y un 40% porque según los salarios se nota más”.
¿Por qué la brecha persiste si el convenio es el mismo?
González Sastre explicó que las diferencias no siempre aparecen en el salario básico de un hombre y una mujer que ocupan la misma categoría, sino en adicionales como el presentismo. “Vos decís: ‘Por convenio yo tengo que ganar lo mismo que él’. Claro. Pero, ¿qué pasa? El presentismo. ¿Quién es la que va a los actos del colegio? ¿Quién falta cuando el hijo se enferma? ¿Quién es la que tiene que llevarlo al médico? Todo eso hace que, por ejemplo, esa mujer ya no cobre presentismo”, detalló.
En ese sentido, sostuvo: “Hoy tenemos una brecha salarial entre el 15% y el 40%, dependiendo del salario, entre varones y mujeres”.
Para la especialista, las tareas domésticas y de cuidado que recaen principalmente sobre las mujeres terminan condicionando también sus posibilidades laborales y económicas.
Hombres dominan el empleo formal
Los números expuestos durante la entrevista también muestran diferencias en la inserción laboral. “El 48% está en el sector formal, el 33,4% en el sector informal y el 20% de las mujeres en los hogares”, detalló González Sastre.
La situación de los hombres es diferente: “En el sector formal, el 63%, o sea, casi 20 puntos más que la mujer. Y en los hogares, 0,3%”.
Para la directora del Observatorio, detrás de estas diferencias existe una construcción cultural que históricamente asignó determinadas actividades según el género: “Pensamos: de eso se ocupa el varón, yo me ocupo de cuidar, de asistir, de ser enfermera, de ser maestra. Son tareas de cuidado”, explicó.
Barreras invisibles en ámbitos masculinizados
La incorporación de mujeres a sectores históricamente masculinizados tampoco termina, según González Sastre, con simplemente abrir nuevos puestos laborales. “Esa mujer inserta en un grupo de todos varones, siendo la única mujer... Todo el tiempo hay barreras. No es solamente que se habilite el cupo y que la empresa tome la decisión de incorporar mujeres”, sostuvo.
Por eso consideró necesario “romper estructuras” y dejar atrás la idea de que las mujeres deben demostrar constantemente que están capacitadas: “Ya se demostró, pero es como que siempre tenemos esta doble vara de tener que volver a demostrar que somos capaces”, afirmó.
El techo de cristal en los cargos jerárquicos
Otra desigualdad aparece cuando se analiza quiénes ocupan los principales espacios de decisión: “En los cargos jerárquicos la proporción es muchísimo menor. La mayoría son varones”, aseguró.
González Sastre utilizó el área económica como ejemplo: “No recuerdo, ni siquiera a nivel Nación, haber tenido una ministra de Economía mujer. Como que el sector de economía y finanzas se lo reservamos al varón”.
La especialista remarcó que existen mujeres capacitadas para ocupar esos espacios, pero que las barreras culturales y estructurales todavía dificultan el acceso.
Finalmente, planteó que las nuevas generaciones comienzan a discutir también los modelos tradicionales de familia, maternidad, paternidad y desarrollo profesional: “Hay una cuestión de evolución social. Creo que es positivo que podamos permitirnos hablar de qué queremos, qué tipo de paternidad queremos y cómo nos gustaría insertarnos en el sector laboral”, concluyó.