El dato que ilusiona a los hinchas de Atlético Tucumán antes de visitar a Gimnasia
Atlético Tucumán ya sabe quién impartirá justicia en su visita a Gimnasia de La Plata, y el nombre no cae nada bien en el Decano: los números con ese árbitro en los últimos años le ponen los pelos de punta a más de un hincha.
Atético Tucumán ya tiene confirmado quién será el juez del partido más importante de su presente en la Zona B del Clausura. Pablo Dóvalo fue designado para dirigir el duelo de este viernes ante Gimnasia de La Plata, que arrancará a las 18 y se verá por ESPN Premium.
El árbitro no llega solo: estará acompañado por Juan Del Fueyo y Mariana De Almeida en las bandas, mientras que Gastón Iglesias será el cuarto árbitro. En el VAR estará Germán Delfino, con Lucas Comesaña como asistente.
Pero hay un dato que en Tucumán miran de reojo. Y no es para menos.
Un historial que no invita al optimismo
Dóvalo ya dirigió al Decano en 11 oportunidades, y el saldo es flaco: apenas dos triunfos, tres empates y seis derrotas. Un porcentaje que en el Jardín de la República conocen de memoria.
Lo más preocupante es lo reciente. Atlético perdió los últimos cuatro partidos que tuvo a Dóvalo como árbitro. Todos en 2025: 3-1 con Rosario Central, 2-1 frente a Platense, 1-0 contra Gimnasia y 3-1 ante Lanús.
Justamente el antecedente contra el Lobo tiene una particularidad que alimenta la intriga: la última vez que Dóvalo dirigió un Gimnasia-Atlético en La Plata, el local se impuso 1-0, el 1 de septiembre de 2025. Poco más de un año después, los mismos protagonistas y el mismo árbitro vuelven a cruzarse.
Las excepciones que se aferran
Para encontrar alegrías hay que rebobinar bastante. Las únicas victorias del Decano con Dóvalo fueron el 4-0 sobre Defensores de Belgrano por Copa Argentina, en marzo de 2024, y el 2-1 ante Newell's en Rosario, en septiembre de 2018.
En el rubro empates aparecen el 0-0 con Argentinos y el 1-1 frente a Defensa y Justicia, ambos en 2024, más el 1-1 contra Platense de febrero de 2023.
Con ese panorama, Atlético llega a La Plata con una necesidad concreta: cortar la mala racha en el Clausura y volver a sumar después de las últimas caídas. El viernes, desde las 18, tendrá la chance de torcer la historia. Aunque el historial, por ahora, juegue en contra.