El dato que incomoda a Catamarca: 98 de cada 100 chicos terminan la primaria, pero solo 43 aprenden lo esperado
¿Por qué los chicos catamarqueños ya no abandonan la escuela pero tampoco aprenden lo suficiente? El informe que enciende las alarmas y los proyectos que buscan cambiar la historia.
Un informe reciente de Argentinos por la Educación dejó al descubierto una paradoja que preocupa a Catamarca: los chicos ya no abandonan ni repiten, pero la calidad de lo que aprenden sigue siendo una deuda pendiente. Mientras el 98% de los alumnos completa la primaria, apenas el 43% alcanza los conocimientos mínimos en Lengua y Matemática.
El Índice de Resultados Escolares (IRE) de primaria 2025, elaborado por el Observatorio Argentinos por la Educación, pintó un panorama de luces y sombras para la provincia. Por un lado, la retención escolar mejoró notablemente: de cada 100 chicos que ingresaron a primer grado en 2020, 98 llegaron a sexto en 2025 sin repetir ni abandonar, un número que supera la media nacional. Pero el entusiasmo se apaga cuando se cruzan esos datos con las pruebas Aprender 2025: allí, solo 43 de cada 100 estudiantes que terminaron la primaria lograron los aprendizajes esperados en Lengua y Matemática.
¿Qué pasa dentro del aula?
Este contraste enciende una alerta: la escuela catamarqueña resolvió, en gran parte, que los chicos estén adentro del aula, pero no qué ocurre verdaderamente durante ese trayecto. La permanencia, siendo necesaria, no es suficiente si no se traduce en aprendizajes concretos.
Frente a esto, los especialistas marcan que la discusión educativa no puede quedar atrapada solo en dos ejes clásicos: el salario docente y la infraestructura escolar. Ambos son legítimos y urgentes, pero ninguno explica por sí solo por qué más de la mitad de los chicos que permanecen en el sistema no alcanza los niveles esperados.
La calidad educativa depende de otras variables: la formación docente continua, las prácticas pedagógicas en el aula, el tiempo real dedicado a la lectoescritura y al pensamiento lógico-matemático, la evaluación formativa y la capacidad de detectar y acompañar tempranamente a quienes se atrasan.
La propuesta: un debate serio y con metas
Desde el informe se insiste en la necesidad de generar un ámbito institucional de debate genuino sobre la calidad de los aprendizajes, que convoque a todos los actores de la vida escolar y que fije metas concretas, indicadores de seguimiento y plazos verificables. No alcanza con buenas intenciones: hacen falta compromisos medibles.
Catamarca, de hecho, cuenta con experiencias locales que podrían servir de puntapié. El sistema educativo del municipio capitalino viene desarrollando en los últimos años una batería de iniciativas de avanzada: los Exámenes Cambridge en formato digital, el Programa Municipal de Inglés, el Programa de Fortalecimiento para la Educación Inclusiva, la capacitación continua en Diseño Universal para el Aprendizaje (DUA), los Centros de Estimulación de la Infancia y Familia, el Operativo Municipal de Evaluación, y la incorporación de robótica, programación y competencias digitales.
Ninguna de esas experiencias, tomada de manera aislada, resuelve la brecha estructural que atraviesa a buena parte del sistema educativo argentino. Pero en conjunto representan un capital de gestión local que debería ser parte de cualquier discusión seria sobre cómo mejorar los resultados escolares en la provincia.