El dato que marca un récord en el mercado ganadero y preocupa a los criadores
El número de traslados de reproductores marcó un récord, pero lo que más llama la atención es otra cosa: mientras los precios nominales se disparan, el esfuerzo real para reponer un toro no aumentó, sino que bajó. ¿Qué está haciendo el criador con sus vientres?
El mercado de reproductores bovinos vive un momento inédito: en lo que va de 2026 se movilizaron cerca de 530.000 animales con fines reproductivos, la cifra más alta de los últimos cinco años. Así lo revela un informe del mercado ganadero de Rosario (Rosgan), que también detectó una fuerte retención de vientres por parte de los criadores.
Según el reporte, basado en registros del SENASA, el volumen trasladado entre enero y agosto es un 22% superior al del mismo período de 2025, cuando se habían movilizado unas 433.000 cabezas. El desglose muestra un incremento interanual del 12% en machos y del 24% en hembras. “Por tercer año consecutivo crece el movimiento de animales con destino a reproducción”, destacó el documento.
Toros: precios que suben, pero con matices
Dentro del segmento de machos, los toros concentran entre el 60% y el 65% de los traslados anuales, con una estacionalidad marcada: el 90% de los movimientos ocurre en el segundo semestre, y el 80% se concentra entre julio y octubre. Los valores de los remates relevados por Entre Surcos y Corrales muestran que, entre julio y agosto de 2026, el precio promedio de los toros se ubicó en torno a los $9.900.000, un 59% más que los $6.250.000 del año anterior en pesos corrientes.
Pero la lectura cambia si se mide en kilos de novillo (INML): el valor pasó de 2100 kilos en 2025 a 2300 en 2026, un aumento real del 9%. Y contra el ternero, la comparación es aún más elocuente: reponer un toro requiere unos 1600 kilos de ternero hoy, contra 1656 kilos hace un año. Es decir, el esfuerzo para reponer un reproductor, medido en kilos de ternero, se redujo alrededor de un 3,5%.
Hembras: la señal que enciende alarmas
El movimiento de hembras con destino a reproducción alcanzó las 460.000 cabezas en lo que va del año, un 24% más que en 2025. Sin embargo, el dato más significativo es otro: la participación de hembras jóvenes (terneras y vaquillonas) en el total viene cayendo. La relación entre hembras jóvenes y vacas pasó de cerca del 50% al 40% actual.
Esa caída es consistente con una mayor retención de terneras y vaquillonas para reposición en los establecimientos de cría. “Es una señal de fuerte demanda por reposición y, simultáneamente, de una oferta de vientres generales cada vez más restringida”, interpreta el informe.
En cuanto a precios, las vaquillonas de genética superior sin servicio promediaron $2.670.000 entre julio y agosto (equivalente a 619 kilos de novillo, un 10% más que el año pasado), mientras que las que tienen garantía de preñez alcanzaron unos $4.000.000 o 942 kilos de novillo, un 12% más. Los vientres generales, en tanto, mostraron incrementos cercanos al 25% interanual medidos en kilos de novillo, muy por encima del 10-12% de los de genética superior.
“La brecha entre los vientres generales y los de genética superior puede interpretarse como una señal de fuerte demanda por reposición y, simultáneamente, de una oferta de vientres generales cada vez más restringida producto de la retención que está ejerciendo el criador”, concluye el reporte de Rosgan.