El dato que preocupa a los padres salteños: más de la mitad de los chicos de 8 años ya tiene celular propio
¿Sabías que más de la mitad de los chicos salteños de 8 años ya tiene celular propio? El dato surge del operativo Aprender 2024 y enciende el debate sobre prohibiciones en las escuelas.
El 55% de los alumnos salteños de tercer grado ya cuenta con un teléfono móvil personal, según el operativo Aprender 2024. La cifra, aunque alta, está por debajo del promedio nacional del 58,6%.
El informe "Celulares: ¿Prohibir o no prohibir?", elaborado por Andrea Goldin (CONICET y UTDT) junto a Martín Nistal y Tomás Besada, revela que en el NOA, Catamarca lidera con un 67%, seguida de Tucumán (63%) y Jujuy (59%). Salta se ubica en una posición intermedia, mientras que Santiago del Estero registra el 49%.
¿Qué pasa con el acceso en el hogar?
A nivel nacional, el estudio muestra que el acceso es aún mayor si se consideran los dispositivos compartidos: un 23% de los alumnos usa el celular de un familiar. Solo el 18% de los niños de 8 años no tiene acceso a un teléfono móvil.
Prohibir o no prohibir: la evidencia internacional
Las restricciones en las escuelas logran reducir distracciones, pero la evidencia científica aún no demuestra que mejoren el rendimiento académico. Algunos estudios registraron avances moderados en estudiantes con bajo desempeño, mientras que otros no encontraron diferencias significativas.
La UNESCO señala que la proporción de países con restricciones pasó de menos del 25% en 2023 a casi el 60% en 2026. Francia, Países Bajos y Chile optaron por prohibiciones generales; Brasil, Finlandia y Dinamarca permiten uso pedagógico supervisado; y el Reino Unido delega en cada escuela.
La ley en Salta
Salta es una de las 11 provincias con regulación específica: la Ley 8.474 prohíbe celulares en nivel inicial, los habilita desde 6° grado con fines pedagógicos y autorización familiar, y en secundaria solo para actividades educativas. La normativa es flexible y cada escuela puede adaptarla.
Voces de especialistas
Andrea Goldin sostiene: "La evidencia no es concluyente. Prohibir parece barrer el problema bajo la alfombra. Es una oportunidad para repensar el rol de la escuela y usar la tecnología con fines pedagógicos claros".
Lucía Fainboim, de Bienestar Digital, advierte: "Me preocupa que hayamos naturalizado que un niño de 8 años tenga celular propio. Es consecuencia de un ecosistema digital que los ve como usuarios. Los adultos debemos garantizar una infancia plena".