El dato que sorprende en San Juan: los casamientos le ganan a los divorcios por casi 500 casos
¿Qué pasa en San Juan con el amor y las separaciones? Las cifras del Registro Civil revelan un dato que nadie esperaba. Enterate de los meses con más bodas y los que marcan picos de divorcio.
En San Juan, entre enero y agosto, se celebraron 1.139 matrimonios frente a 703 divorcios, una diferencia de 436 casos que marca una tendencia clara en la vida civil de la provincia. El dato, difundido por el Registro Civil, revela que los sanjuaninos siguen apostando al "sí, acepto" mucho más que a la disolución.
El informe oficial, que abarca los primeros ocho meses del año, muestra un panorama donde el amor parece ganar terreno. Agosto fue el mes más elegido para casarse, con 293 ceremonias, mientras que abril se convirtió en el mes con más rupturas legales: 133 divorcios.
¿Cuáles fueron los meses con más bodas?
Además de agosto, febrero registró 215 casamientos, marzo 146, enero 139, abril 121, mayo 82, julio 76 y junio 67. La actividad matrimonial no fue pareja: el segundo semestre arrancó con un fuerte repunte, concentrando la mayor cantidad de ceremonias en el octavo mes del año.
Los divorcios: abril, el mes más complicado
En el capítulo de las separaciones, abril lidera con 133 casos, seguido por marzo con 130, mayo con 120, junio con 98, febrero con 94, agosto con 69, julio con 41 y enero con 25. Los picos de divorcio se dieron en el tramo central del año, lo que sugiere que las decisiones de ruptura también responden a momentos puntuales del calendario.
Uniones convivenciales: otra opción que crece
El relevamiento también incluye las uniones convivenciales, una figura que gana adeptos por sus implicancias prácticas en cobertura de salud y organización patrimonial. Hasta ahora, se inscribieron 978 parejas. Enero encabeza la lista con 153 trámites, seguido por julio (144), junio (136), marzo (135), abril (129), febrero (125), mayo (87) y agosto (69).
Las cifras dejan una lectura contundente: la vida civil de los sanjuaninos prefiere formalizar vínculos antes que disolverlos. Pero los picos de divorcio en abril y marzo evidencian que las rupturas también tienen su estación, con un impacto directo en la dinámica familiar y administrativa de la provincia.