El dato que une los dos robos más resonantes de San Juan: un menor de 15 años en la mira
Un adolescente de 15 años podría ser la pieza clave que une dos de los robos más importantes de San Juan. ¿Qué encontraron en los allanamientos?
La investigación por el asalto a la familia Bonanno y el robo a una joyería en San Juan dio un giro inesperado: un adolescente de 15 años emerge como nexo entre ambos casos. El fiscal Leonardo Villalba reveló cómo las cámaras, los allanamientos y los objetos secuestrados permitieron conectar los hechos.
¿Cómo los identificaron?
El análisis de los registros fílmicos fue clave para individualizar a uno de los sospechosos del asalto a la familia Bonanno. Según Villalba, "en el robo de Bonanno se ha logrado establecer que las distintas personas salieron por distintos caminos", una maniobra que buscaba dispersar al grupo y dificultar el seguimiento.
Sin embargo, las cámaras delataron a uno de ellos, y desde ahí los investigadores comenzaron a reconstruir sus movimientos hasta llegar a varios domicilios vinculados al sospechoso.
El primer allanamiento: dinero y un teléfono
En la vivienda de la madre del adolescente, que no vivía allí pero concurría casi a diario, se secuestraron $1.450.000 en efectivo y el celular de la mujer. Ese procedimiento aportó información valiosa para seguir el circuito de relaciones del sospechoso.
El hallazgo que conecta todo
El segundo allanamiento, en la casa de la pareja del adolescente, resultó decisivo. Allí encontraron una prenda de vestir que habría sido usada durante el asalto a los Bonanno y, además, pulseras, aros, anillos y mallas de relojes que coincidirían con el botín de la joyería. Villalba confirmó que esos objetos están siendo exhibidos a las víctimas para su reconocimiento.
Este hallazgo refuerza la hipótesis de que el mismo menor participó en ambos robos, aunque la Fiscalía aún no cierra la investigación.
Un menor, pero no solo
El fiscal aclaró que inicialmente no tenían confirmado que el sospechoso fuera menor de edad. "No lo teníamos corroborado que esta persona es menor de edad", explicó. Al confirmarse su edad, el caso pasará al Juzgado de Menores.
Pero hay un dato que marca la diferencia: el menor no habría actuado solo. "Al menos en el hecho de Bonanno participaron tres personas y las otras dos serían mayores y con respecto a la joyería una más sería mayor", detalló Villalba.
¿Una banda organizada?
La Fiscalía analiza si estos hechos responden a un patrón más amplio. El adolescente ya estaba vinculado a otros delitos, y los investigadores buscan determinar si actúa de forma aislada o si existe un grupo coordinado.
Por ahora, se observan características comunes: grupos reducidos, división de tareas, vehículos para escapar, dispersión posterior y uso de domicilios de allegados para ocultar dinero y objetos. Será la Justicia la que decida si esto configura una organización delictiva estable.
El botín que falta
Mientras parte de lo robado ya apareció, aún falta recuperar una porción importante. En la joyería, se buscan numerosos relojes; en el caso Bonanno, el monto denunciado ronda los 40 millones de pesos, entre dólares, efectivo y celulares.
El desafío ahora es reconstruir el destino final de los objetos: quién los recibió, dónde se escondieron y cómo se repartieron. Los allanamientos de esta semana aportaron nuevas pistas, y el dato que puede cambiar el rumbo de ambas causas es contundente: un adolescente de 15 años en el centro de la escena.