El defensor de Mariela Ramírez dispara contra la investigación: “Esta causa jamás tendría que haber llegado a juicio”
El defensor de Mariela Ramírez denunció desigualdad y falencias en la investigación por la muerte de su hija. ¿Qué dijo sobre los padres y el síndrome de Rett?
El abogado oficial de la empleada municipal acusada por la muerte de su hija adolescente no ocultó su malestar: aseguró que el caso nunca debió llegar a debate y apuntó contra la desigualdad de trato respecto de los hombres que también tenían responsabilidades en el cuidado de la joven.
Miguel Varela, defensor de Mariela Ramírez, de 48 años, cuestionó con dureza la investigación que terminó llevando a su clienta a juicio ante el Tribunal Penal N° 1 de Posadas. La mujer está acusada de abandono de persona doblemente agravado por el vínculo y por el resultado de muerte de su hija de 15 años, fallecida en 2013. La menor padecía síndrome de Rett y una discapacidad; la autopsia relacionó el deceso con un cuadro de desnutrición y deshidratación.
La desigualdad que denuncia la defensa
Uno de los ejes centrales de la defensa es la supuesta disparidad en el tratamiento procesal. Varela señaló que, mientras Ramírez llegó al banquillo, los hombres que debían colaborar en el cuidado de la adolescente no aparecen en la causa. “La desigualdad con la que ha sido tratada esta mujer con respecto a los hombres, sobre todo aquellos que deberían haberse ocupado también, en igual manera, de ayudar en el cuidado de Belén, y que no aparecen, que no aparecen en absoluto”, afirmó.
El defensor se refirió tanto al padre biológico como al hombre que reconoció legalmente a la adolescente. Según su lectura, ese reconocimiento implicaba asumir responsabilidades que la investigación no evaluó de la misma forma. “El padre biológico por un lado y el otro padre que la reconoce y que, al reconocer, acepta todas las responsabilidades, no en forma condicionada como dijo él, solamente para que tuviese obra social. Eso no es así. Una vez que uno firma un documento de tamaña importancia como reconocer a una hija, más allá que sea o no biológica, entonces asume todas las responsabilidades”, sostuvo.
Varela cuestionó especialmente que uno de los hombres llegara al debate como testigo y no como imputado. “Al padre se lo trae como testigo, no como imputado. Y él, aunque lo niegue, porque obviamente se está defendiendo, no se hizo cargo de nada. Y al padre biológico ni siquiera se lo quería aceptar como testigo, y tampoco se le imputa nada, ninguna responsabilidad absolutamente de nada. O sea, claramente hay una desigualdad por un lado”, señaló.
El síndrome de Rett, otro pilar de la defensa
El segundo eje de la defensa es el desconocimiento que, según Varela, existió durante la investigación sobre el síndrome de Rett y sus consecuencias. El abogado habló de una “tremenda e inexcusable ignorancia” sobre la condición, aunque admitió que es comprensible que personas sin formación médica confundan ciertos síntomas. “Una absoluta ignorancia que podría ser aceptable en las personas, en la vecina que confundía una manifestación propia de la enfermedad con un llanto y eso le hacía pensar que estaba siendo maltratada. Eso es comprensible para el común de la gente”, explicó.
Incluso reconoció que él mismo tuvo que estudiar la enfermedad tras asumir la defensa. Y aseguró que algunos declarantes, como vecinas y una trabajadora que colaboraba en el cuidado de la adolescente, también desconocían el síndrome en profundidad.
Críticas a la autopsia y a la instrucción
Una de las críticas más fuertes apuntó al abordaje médico forense. “Lo más grave de todo, que durante toda la etapa de instrucción se basó toda la investigación en base a la autopsia de un médico forense que, cuando declara en el juicio, dice que se quedó con lo que estudió en la facultad y que no sabe nada de síndrome de Rett, de ninguna de sus manifestaciones”, afirmó Varela.
Para el defensor, esa falencia fue clave porque la enfermedad incide en la alimentación, la hidratación y el estado nutricional. “No tuvo en cuenta absolutamente para nada la cuestión de la enfermedad, de las manifestaciones y de las dificultades que implica en estas personas con esas condiciones tener que alimentarlas y que muchas veces, en la mayoría de las veces por la propia enfermedad, tienen problemas de desnutrición y deshidratación por la dificultad que implica alimentarlos”, sostuvo.
Varela resaltó la declaración del neurólogo infantil Gabriel José Galeano, convocado al debate para explicar las características del síndrome. “Recién cuando aparece ahora en el debate o lo convocamos al debate al Dr. Galeano, Gabriel José Galeano, especialista en neurólogía infantil, entonces recién se devela cuáles son todas las consecuencias de la enfermedad del síndrome de Rett, que eso debería haberse hecho en la etapa de investigación”, afirmó.
“Es una barbaridad lo que se está haciendo”
El defensor fue contundente al cuestionar que el expediente llegara a instancia de debate oral. “Esta causa jamás tendría que haber llegado a esta etapa. Es una vergüenza que esta causa esté en debate. Esa es la realidad. Y, sin embargo, se sigue insistiendo. Es una barbaridad lo que se está haciendo”, manifestó.
Varela advirtió que el caso trasciende el destino de Ramírez y podría tener implicancias para quienes cuidan a personas con discapacidades severas o condiciones similares. El juicio continúa su curso en los tribunales posadeños.