El defensor que no se pierde ni un minuto en Colón y el otro nombre que se lleva todos los aplausos
En Colón hay un defensor que juega todos los minutos y otro que aparece en cada ataque. A cuatro fechas del final, los dos nombres que no se discuten en el plantel rojinegro.
Faltan apenas cuatro fechas para el cierre del Torneo de la Primera Nacional y, mientras la ilusión por el Reducido crece en Santa Fe, en el plantel de Colón hay dos apellidos que se repiten en cada análisis: Ignacio Lago y Federico Rasmussen.
Son los dos futbolistas más destacados del equipo rojinegro en lo que va de la temporada. Uno por su capacidad para desequilibrar en ataque; el otro, por una solidez defensiva que lo volvió intocable.
Rasmussen, el dueño de la zaga
El marcador central no solo es el defensor más sobresaliente del plantel: también alcanzó una regularidad que lo distingue del resto. Es, ni más ni menos, el jugador con más minutos en cancha de todo el plantel sabalero.
Los números lo respaldan: suma 2610 minutos repartidos en 29 partidos, todos como titular y completando los 90'. Las tres ausencias que registra no fueron por decisión técnica.
La primera se dio en la primera rueda, frente a Mitre de Santiago del Estero, por un esguince de tobillo. Después se perdió el duelo ante Deportivo Madryn, en la primera fecha de la segunda rueda, cuando tuvo que cumplir una fecha de suspensión por acumulación de amarillas. La última fue en la goleada sobre Los Andes, a raíz de una molestia en las cervicales que lo dejó afuera sobre la hora.
Un pilar en la estructura defensiva
Más allá de esos tres partidos, Rasmussen se convirtió en un indiscutido. Su aporte no se limita a la marca: también marcó un gol en el triunfo 3-0 como visitante ante Defensores de Belgrano.
Y llega en un momento clave. Viene de jugar dos muy buenos partidos ante All Boys y Estudiantes de Buenos Aires, en los que Colón mantuvo la valla invicta, en buena parte gracias a su rendimiento.
Lo llamativo es que el defensor arrancó el campeonato con Pier Barrios como compañero de zaga, pero también compartió el fondo con Sebastián Olmedo y Nicolás Thaller. Todos fueron alternando. Todos, menos él: el único irreemplazable.
Del otro lado de la cancha, Lago se destaca por ser el goleador y el máximo asistidor del equipo, además de todo lo que genera cada vez que toma contacto con la pelota.