El desafío oculto de la minería que UNAJE quiere que los jóvenes empresarios no pierdan
La minería avanza en Salta, pero los jóvenes empresarios ¿están preparados? UNAJE revela la brecha que hay que cerrar y lo que exige la industria para no quedarse afuera.
La minería se expande a paso firme en Salta y el norte argentino, pero no todos están listos para subirse a esa ola de oportunidades. Mientras los proyectos avanzan, la Unión Argentina de Jóvenes Empresarios (UNAJE) lanza una advertencia clave: el sector privado local todavía tiene una deuda pendiente en preparación.
Juan Llanos, presidente de la Comisión de Minería de UNAJE, fue contundente en una entrevista con el programa Sin Vueltas: “Creo que estamos un poco atrás de la pelota porque hay que prepararse”. La organización, con más de 25 años de historia y más de 500 socios en todo el país, lleva una década trabajando en Salta con una agenda que busca tender puentes entre la actividad minera y el empresariado joven.
¿Por qué UNAJE mira a la minería?
Llanos explicó que el acercamiento al sector minero no es casualidad, sino parte de una estrategia de largo plazo. “Vemos el presente de la minería, pero vemos también el futuro de la minería, vemos todas las oportunidades”, afirmó. Y agregó que el potencial no se limita a Salta: “Vemos una Salta con mucho potencial para el futuro, un norte con mucho potencial, una Argentina con mucho potencial en lo que es el sector minero”.
Sin embargo, el dirigente remarcó que el desafío no pasa solo por detectar las oportunidades, sino por construir las capacidades necesarias para aprovecharlas. En ese sentido, reconoció que existe una brecha entre el potencial que ofrece la actividad y el nivel de preparación que todavía necesita parte del empresariado.
¿Qué exige la minería a sus proveedores?
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la diferencia entre las oportunidades que presenta la minería y las condiciones que debe reunir una empresa para convertirse en proveedor. “Primero es conocer el sector, que no es un sector fácil, un sector que tiene estándares internacionales”, explicó Llanos.
Entre las exigencias mencionó:
- Procedimientos internos y protocolos de seguridad.
- Control documental riguroso.
- Manejo de herramientas y vehículos específicos.
- Preparación para las condiciones climáticas y las rutas de la Puna.
A esto se suman aspectos de gestión empresarial como el respaldo financiero, la administración, las certificaciones y la necesidad de ordenar y eficientizar procesos.
Una agenda para no quedarse afuera
Actualmente, la Comisión de Minería de UNAJE está en una etapa de escucha y diagnóstico. Llanos detalló que conviven empresarios que ya son proveedores mineros con otros que buscan dar sus primeros pasos. “Tenemos chicos que están en la organización que ya son proveedores, otros que quieren incursionar, entonces escuchando por ahí las inquietudes, cómo vienen viéndolo, cuáles son las necesidades que tienen”, señaló.
La organización trabaja en una agenda de corto y mediano plazo que contempla herramientas como el acceso al financiamiento y la capacitación en procesos y protocolos. El objetivo es que el crecimiento de la minería encuentre a un empresariado local preparado para participar de esa transformación.
“Queremos seguir aportando, querer seguir sumando un sector y querer apostar hacia el futuro, también construir esos puentes”, sintetizó Llanos. La mirada de UNAJE apunta a que el desarrollo minero de Salta no se quede solo en proyectos con potencial, sino que haya empresas locales capaces de acompañarlos y sostener estándares internacionales.