El desafío oculto de Vaca Muerta: qué harán con los pozos que ya no rinden
Vaca Muerta tiene más de 600 pozos que ya no rinden como antes. ¿Cuál es la técnica que promete darles una segunda vida? Los detalles que las operadoras no cuentan.
Mientras Vaca Muerta celebra récords de producción, un problema silencioso crece bajo tierra: más de 600 pozos ya producen menos de 5 metros cúbicos diarios. La industria busca respuestas.
La formación de shale más importante del país vive su mejor momento, con perforaciones récord y un horizonte de crecimiento inédito. Pero detrás de ese escenario de bonanza, las operadoras empezaron a mirar con otros ojos a los pozos que, tras años de alta productividad, muestran una caída pronunciada en su rendimiento.
La pregunta que circula en el sector es inevitable: ¿cómo se puede seguir sacando petróleo de pozos que ya dieron lo mejor de sí? La respuesta, al menos por ahora, se llama recuperación mejorada.
¿Qué es la recuperación mejorada?
Se trata de un paquete de técnicas que buscan extraer el crudo que queda atrapado en la roca después de la explotación inicial, sin necesidad de perforar nuevos pozos. En Vaca Muerta, estas prácticas todavía tienen un desarrollo incipiente, pero los especialistas las ven como una pieza clave para el futuro de la formación.
Gerardo Tennerini, fundador de la consultora GtoG Energy, señaló que hoy la mayor parte de las inversiones sigue apuntando a la perforación de nuevos pozos, porque todavía hay un enorme potencial por explotar. Sin embargo, remarcó que la recuperación mejorada ganará protagonismo en la estrategia de las compañías a medida que el shale madure.
El problema de la declinación rápida
Los pozos no convencionales tienen una característica particular: su producción cae de forma vertiginosa después de los primeros meses. Esa declinación inicial es tan marcada que, al cabo de tres o cuatro años, muchos pozos ya producen volúmenes muy inferiores a los de su arranque.
Según datos de la Secretaría de Energía, hasta junio de 2026 había más de 600 pozos en Vaca Muerta con producciones inferiores a los cinco metros cúbicos diarios de petróleo. Lejos de ser un simple síntoma de agotamiento, esos pozos representan una oportunidad para ensayar nuevas técnicas y recuperar parte del crudo que quedó en el subsuelo.
La técnica que más promete: Huff 'n' Puff
Entre las alternativas que más interés despiertan aparece la inyección cíclica de gas, conocida en el mundo como Huff 'n' Puff. El procedimiento consiste en inyectar gas en el pozo, cerrarlo durante un tiempo para que el gas interactúe con el petróleo atrapado y luego volver a abrirlo para extraer el crudo movilizado.
Según explicó Tennerini, esta metodología es la que presenta el mayor nivel de desarrollo entre las opciones de recuperación mejorada que se estudian para el shale. Otras técnicas, como el uso de surfactantes o la inyección de agua, todavía están en etapas preliminares, con resultados mayormente de laboratorio y sin aplicaciones comerciales exitosas a gran escala.