El desafío que ilusiona a Talleres: la Sub 16 viaja a Paraná por un sueño grande
Arrancaron en enero, entrenaron sin pausa y hasta sufrieron lesiones que las dejaron afuera de la cancha. Ahora la Sub 16 de Talleres viaja a Paraná con un objetivo que ilusiona a todo el club. ¿Qué se juegan?
El equipo femenino Sub 16 de hockey sobre césped de Talleres se prepara para disputar el Regional NEA Damas "A", que se jugará en Paraná con la cancha de agua del Paraná Rowing Club como escenario principal. El entrenador Leandro Arrúa y las jugadoras Adara Sangoy y Uma Barzola pasaron por El Once Deportivo para contar cómo llegan a la cita.
La preparación arrancó en enero y no se detuvo. Según contó Sangoy, en los primeros meses entrenaban cinco días a la semana y ahora sostienen cuatro jornadas. "Las chicas le están metiendo muy duro", resumió la jugadora, que también reconoció el trabajo en lo físico, lo mental y lo táctico para competir contra rivales de Santa Fe que juegan a otro ritmo.
El grupo sufrió cambios: se sumaron compañeras nuevas, otras se fueron y algunas se quedaron. Barzola admitió que la integración llevó tiempo, pero aseguró que hoy el plantel está consolidado. "Entre todas pudimos llegar hasta acá y, a pesar de que sea complicado, vamos a tratar de dejar al club en lo más alto", expresó.
Dos bajas que igual dirán presente
El camino no fue sencillo. Uma Barzola sufrió una lesión ligamentaria en una rodilla y fue operada, mientras que Justina, otra integrante del plantel, padeció una fractura de clavícula. Ninguna podrá jugar, pero ambas formarán parte de la delegación. "Son parte del equipo", enfatizó Arrúa.
Barzola detalló su recuperación: después de la operación estuvo una semana y media con férula y muletas, arrancó kinesiología, empezó a pisar y al mes ya caminaba. Ahora hace gimnasio y comienza a trotar y correr. Espera el alta para fin de año y así encarar la pretemporada de enero.
Un torneo con premio mayor
El Regional NEA Damas "A" es uno de los desafíos más importantes de la temporada para la categoría. Según explicó Arrúa, el campeón se queda con una plaza para el Campeonato Argentino de Clubes. Por eso, además del valor formativo, Talleres buscará meterse entre los mejores de su zona para acceder a las semifinales del sábado. La final está programada para el domingo.
"La idea deportiva es tratar de llegar lo más lejos posible. Si podemos jugar la semifinal sería lo ideal. Después hay objetivos formativos y humanos: seguir fomentando el grupo durante estos días que vamos a estar conviviendo", señaló el entrenador.
El fixture y la adaptación a la cancha de agua
Talleres integra la fase de grupos junto a CRAI, Alma Juniors de Esperanza y Guaraní Antonio Franco. El debut será el jueves 1 de octubre a las 12:20 ante CRAI, en la cancha del Paraná Rowing Club. El viernes tendrá doble competencia: a las 9 se medirá con Alma Juniors y desde las 18 cerrará la primera instancia frente a Guaraní Antonio Franco.
Uno de los obstáculos será la superficie. El equipo entrena habitualmente en césped sintético con arena, mientras que el Regional se jugará en cancha de agua. Arrúa explicó que la diferencia modifica el juego: "Es mucho más rápido, los tiempos son diferentes y la bocha pica distinto". Las jugadoras confían en amoldarse con el correr de los partidos, ya que varias ya tuvieron experiencia en ese tipo de cancha.
Antes del arranque, el plantel completará los últimos entrenamientos con trabajos específicos de córner corto y penales australianos, además del reconocimiento del campo de juego.
La unión, la gran fortaleza
Al momento de definir la principal virtud del equipo, las protagonistas no dudaron: el vínculo entre ellas. "Siento que nos caracteriza lo unidas que somos. Por más de que vayamos perdiendo, empatando o ganando, siempre vamos a tratar de seguir para adelante", aseguró Sangoy.
Arrúa coincidió y fue más allá: "Me quedo con el grupo humano. Eso vale mucho más que cualquier resultado numérico o torneo que se juegue". El entrenador remarcó que en categorías formativas el crecimiento personal ocupa un lugar central y que los resultados llegan después.
El sentido de pertenencia también pesa. Sangoy y Barzola empezaron a jugar al hockey en Talleres cuando tenían alrededor de cuatro años. "Talleres para mí es mi familia, mi segunda casa", dijo Barzola, que destacó el club como un espacio para disfrutar y olvidarse de los problemas del día.
Con la competencia a la vuelta de la esquina, Arrúa invitó a toda la comunidad de Talleres a acompañar al equipo: "Invitamos a todo el club a que pueda acompañarnos en este nuevo desafío y, sobre todo, a acompañarlas a ellas para que se sientan cómodas, contentas y apoyadas".