El descargo del Chimy Ávila tras dejar Real Betis: "El fútbol es un tráfico humano legalizado"
¿Qué se esconde detrás del negocio del fútbol? El Chimy Ávila, tras dejar Real Betis, lanzó una frase que generó polémica y que nadie esperaba. Conocé los detalles de su descargo.
Ezequiel "Chimy" Ávila rompió el silencio tras su salida de Real Betis y lanzó una dura crítica contra el negocio del fútbol internacional: lo definió como un "tráfico humano legalizado". El delantero rosarino, de 32 años, rescindió su contrato con el club andaluz después de tres temporadas y ahora apuntó contra el sistema que, según él, descarta a los jugadores cuando dejan de ser útiles.
¿Qué dijo el Chimy Ávila?
En una entrevista con el podcast Referentes, el exjugador de San Lorenzo no usó medias tintas: "El fútbol es un tráfico humano legalizado", disparó. Y luego explicó: "¿Se gana dinero? Sí, el jugador gana dinero. Hasta cuando hace goles o hasta cuando sirve".
Pero su crítica fue más allá. Ávila comparó a los futbolistas con máquinas que, cuando ya no rinden, son reemplazadas sin más. "Luego tú ya pasas a ser una máquina vieja, se necesita tener una máquina nueva", ventiló en la misma charla.
El recorrido del Chimy en España
El delantero nacido en Rosario surgió de Tiro Federal y brilló en San Lorenzo antes de dar el salto a Europa. En España, su primera gran oportunidad llegó de la mano del Huesca, donde llamó la atención por su potencia y su capacidad para atacar los espacios.
Pero fue en Osasuna donde alcanzó su máximo esplendor. Se convirtió en uno de los delanteros más respetados de La Liga y un referente ofensivo del equipo de Pamplona. Ese rendimiento lo llevó a dar el salto al Real Betis en 2023, donde llegó con la etiqueta de refuerzo de lujo.
Sin embargo, en el conjunto verdiblanco las cosas no salieron como esperaba. Las lesiones y la dura competencia interna le quitaron continuidad y lo fueron relegando progresivamente. Su salida del club quedó marcada por esa falta de confianza que él mismo reconoció.
Con su partida del Betis, Ávila cierra una etapa de más de una década en el fútbol español. Una experiencia que, según sus propias palabras, le permitió conocer desde adentro un negocio que muchas veces convierte a los futbolistas en simples piezas reemplazables.