El deseo final del brigadista cordobés que conmovió a todos: "Que mis cenizas sean dispersadas en un incendio"
¿Sabías que el brigadista fallecido en San Juan pidió algo insólito para su despedida? Conocé la historia que emocionó a todos.
La madre de Andrés Bosch, uno de los siete fallecidos en el accidente del helicóptero en San Juan, rompió el silencio con un testimonio que estremece. Entre lágrimas, reveló la última voluntad de su hijo: no quería velorio, ni flores, ni misas. Su pasión por combatir el fuego era tal que pidió que sus cenizas fueran esparcidas en un incendio.
Andrés Bosch, de 42 años, era cordobés, oriundo de Villa Dolores. Se desempeñaba como coordinador de la Región Centro del Servicio Nacional de Manejo del Fuego, cargo que asumió en febrero de 2024 tras una propuesta del Ministerio del Interior. Era uno de los dos bomberos cordobeses que viajaban en el helicóptero siniestrado.
Blanca, su madre, relató cómo se enteró de la tragedia. Se dirigía a Córdoba para realizarse estudios médicos junto a Simón, uno de los hijos de Andrés, cuando recibieron la noticia de que debían regresar. "Primero pensamos en Fermín", dijo, refiriéndose al otro hijo del brigadista.
¿Qué sintió la madre antes de la confirmación?
La mujer confesó que tuvo una intuición difícil de explicar. "Yo tengo ese sexto sentido de madre y digo 'le tenemos que avisar a Andrés, Andrés está en un helicóptero y le resulta fácil venir'", recordó. También sintió un dolor en el pecho y antes de la confirmación ya presentía lo ocurrido: "Dije 'Andrés está en un helicóptero' y sabía que era Andrés", expresó.
Para sobrellevar el duelo, Blanca elige hablar de él en presente. "En este momento Andrés sigue estando, para mí se fue de comisión", afirmó. Señaló que su hijo solía viajar por trabajo durante varios días y por eso prefiere pensarlo así: "Andrés no está en San Juan, no está ahí dónde está, Andrés está de comisión", repitió.
Recuerdos de infancia y generosidad
Blanca también recordó la crianza y la libertad que siempre quiso darle. "Le puse plumas a las alas", dijo, y agregó: "Si vos a un pájaro le enseñás a volar, no le podés cortar las alas". Lo definió como "un hijo espectacular" y remarcó que desde chico tuvo gestos de generosidad. Contó que a los 12 años trabajaba en un vivero y usaba lo que cobraba para comprarle ropa a su hermano.
"Ese era Andrés, siempre apoyándome, defendiéndome", expresó. También lo describió como una persona multifacética, capaz y dispuesta a compartir lo que sabía. "Andrés es de los que se sacan lo que tienen puesto para compartirlo", dijo su madre, y añadió: "Hay que recordarlo como una persona de bien, Andrés era muy humano".
El viaje a París y el deseo final
En medio del dolor, Blanca evocó uno de los momentos más felices que compartieron: un viaje a París que Andrés y su pareja le regalaron meses atrás porque era su sueño. "Hacía tantos años que no me reía, y nos reímos tanto en ese viaje. Me quedo con todo eso, con lo bonito", expresó. "Se fue mi gran amigo, mi paño de lágrimas, mi confidente, mi protector", lamentó.
Por último, contó cuál era el deseo de Andrés para su despedida. Según relató, no quería velatorio, flores ni misas. Bosch quería "ser cremado y que sus cenizas fueran dispersadas en un incendio". "Era su pasión", cerró Blanca.