El desesperante pedido de un merendero de Ushuaia: "No llegamos ni con el almuerzo"
El merendero El Rinconcito del Fin del Mundo no da abasto. Zulma Paredes reveló que las familias llegan a elegir entre comer o comprar remedios y lanzó un pedido desesperado para poder dar de comer a los chicos el próximo domingo.
Mientras las donaciones no alcanzan, cada vez más familias de Ushuaia golpean las puertas del merendero El Rinconcito del Fin del Mundo en busca de comida, remedios y hasta trabajo. La referente del espacio, Zulma Paredes, describió un panorama crítico que se agrava día a día.
En declaraciones a FM Centro, Paredes alertó sobre el fuerte incremento en la demanda de asistencia durante los últimos dos meses. "Hay mucha gente en espera, muchas necesidades", resumió, y remarcó que la ayuda existente resulta insuficiente para contener a todos los que se acercan.
¿Qué es lo que más necesitan?
La lista de carencias es extensa: alimentos, medicamentos y empleo. Pero lo que más preocupa a la referente es la situación límite que atraviesan muchos adultos mayores. "Dicen 'o compramos los remedios o comemos', están en esa situación", reveló Paredes, visiblemente afectada.
El merendero asiste diariamente a 70 chicos, aunque la demanda real supera ampliamente esa cifra. "Hay mucha gente todos los días, a cualquier hora, vienen a pedir algo para comer", afirmó.
Un domingo sin almuerzo para los chicos
En el marco del mes de las infancias, lograron conseguir juguetes para celebrar, pero no alcanzan a cubrir el almuerzo del próximo domingo. "Todo el día estuve trabajando con eso, limpiando, cosiendo, pero no llegamos", lamentó Paredes, que pidió colaboración a la comunidad: "Lo que quieran, por más poco todo ayuda".
La referente también reclamó a las autoridades que el acompañamiento sea sostenido en el tiempo y no solo un gesto aislado. "Que tenga regularidad y que no se corte cuando ya nadie pregunte", exigió.
Además, advirtió sobre la relación entre la falta de recursos y el aumento de la violencia. "Cuando hay una necesidad, viene de la mano eso, y los que más sufren son los pequeños", sentenció.