El desgarrador reclamo de una madre tras la absolución de los médicos que operaron a su hijo
Un fallo que absuelve a los tres médicos acusados por la muerte de un nene de 8 años en Tucumán enciende la bronca de su mamá. Ella asegura que la Justicia la dejó sola y que va a llegar hasta la Corte Internacional. ¿Qué dijo sobre los profesionales?
La absolución de los tres médicos juzgados por la muerte de Matías Nahuel Juárez, el niño de 8 años que falleció en 2016 después de una cirugía programada de amígdalas, desató la furia y el dolor de su madre, María Luna. La mujer aseguró que el fallo la dejó sola frente al sistema y prometió llevar su reclamo hasta las últimas instancias.
Tras conocerse el veredicto, Luna admitió que esperaba una resolución adversa, aunque confesó que no imaginaba que los tres profesionales quedaran en libertad. “Pensaba que al menos lo iban a condenar a Páez, que es el principal culpable de la muerte de mi hijo”, sostuvo con visible angustia.
El tribunal decidió absolver de manera lisa y llana a Federica Castro y Florencia Jerez, mientras que Álvaro Enrique Páez fue beneficiado por el principio de la duda. Además, se rechazaron las acciones civiles que la querella había presentado contra los profesionales y las aseguradoras involucradas. Para Luna, la noticia significó un nuevo cachetazo después de una década de peritajes, reclamos y búsqueda de justicia.
Críticas a la Fiscalía
Uno de los blancos principales de la madre fue el Ministerio Público Fiscal. Luna aseguró que ya desconfiaba del proceso cuando designaron a la fiscal Marta Férez y cuestionó que la acusación no haya acompañado la postura de la querella. “A mí el Ministerio Público Fiscal me dejó sola”, disparó.
También apuntó contra el pedido de absolución que se hizo durante el juicio y lanzó una pregunta que quedó flotando: “Si la Fiscalía no investiga, si la Fiscalía no acompaña a la querella, ¿quién garantiza los derechos de la víctima?”.
Luna esperaba que la fiscal Wendy Kassar tuviera en cuenta los elementos reunidos durante años de investigación, sobre todo una de las juntas médicas realizadas en Córdoba que, según ella, contenía pruebas para responsabilizar a Páez. “Quise creer en la Justicia, pero no hay justicia”, expresó con amargura.
“Esto le puede pasar a cualquiera”
La madre de Matías remarcó que nunca buscó venganza, sino que su objetivo era establecer responsabilidades y evitar que otra familia pase por lo mismo. “Yo no buscaba venganza. Para mí esto hubiera sido más fácil hace unos años atrás resolverlo de otra manera, pero quise creer en la justicia”, manifestó.
En ese marco, lanzó una de las frases más duras del día: “Evidentemente acá matar es gratis”. Luna advirtió que este tipo de fallos deja un mensaje preocupante para las familias y para el sistema sanitario, y remarcó que “esto le puede pasar a cualquiera”. También expresó su “repudio total a la Fiscalía” y apuntó contra quienes, desde su mirada, terminaron avalando un escenario de impunidad.
Una lucha que continuará
Lejos de bajar los brazos, Luna confirmó que va a apelar la decisión. “Obvio que vamos a apelar”, afirmó, y adelantó que recurrirá a todas las instancias judiciales necesarias. “Voy a apelar a una corte de acá y, si es necesario, a la Corte Internacional. Yo voy a seguir”, aseguró.
La mujer recordó los diez años que pasaron desde la muerte de Matías y rechazó las acusaciones que recibió su familia durante todo ese tiempo. “Siempre se lo ha expuesto a ellos, pero para evitar que haya otro Matías y que no siga pasando esto”, sostuvo.
Con la voz quebrada, Luna prometió seguir adelante por su hijo y por su familia: “Por ella, por mi hija, vamos a seguir adelante los años que me cueste y hasta el último recurso lo seguiré usando”. Y dejó un mensaje directo para los tres profesionales absueltos: “Álvaro Páez, Federica Castro, Florencia Jerez: no terminó acá”.
El caso tendrá una nueva instancia cuando se conozcan los fundamentos completos del fallo, cuya lectura fue fijada para el 21 de septiembre. Recién entonces las partes podrán evaluar los recursos de casación correspondientes, mientras la familia de Matías intentará mantener viva la causa después de una década de espera.