El desgarrador relato del padre de la abogada argentina en Brasil: “Sufre una depresión profunda”
El padre de la abogada argentina detenida en Brasil habló por primera vez y reveló detalles estremecedores sobre su estado. ¿Qué está pasando realmente con Agostina Páez y por qué su familia vive con miedo constante?
La familia de Agostina Páez, la abogada argentina procesada por un presunto hecho de racismo en Río de Janeiro, rompió el silencio para revelar el crítico estado emocional en el que se encuentra la joven. Mariano, su padre, confesó el temor constante que los invade y detalló una situación que calificó como “insostenible”, mientras su hija enfrenta las consecuencias legales y personales del escándalo.
En una entrevista con el programa *Telenoche*, el hombre expuso sin filtros la realidad que atraviesan. “Agostina está sufriendo una depresión profunda”, afirmó con crudeza. Para intentar paliar la crisis, la joven comenzó terapia psicológica a distancia con un profesional de Santiago del Estero, una carga económica que la familia está afrontando en su totalidad.
¿Por qué cambiaron de abogada?
El padre también explicó una decisión crucial en la estrategia legal: el cambio de defensa. Según su relato, la abogada anterior “demoraba las cosas”, lo que los llevó a buscar un nuevo equipo. Este cambio, encabezado ahora por la doctora Carla Junqueira, tiene un objetivo claro: permitir que Agostina pueda expresar su arrepentimiento y pedir disculpas públicamente, algo que, según dijo, la defensa previa le había recomendado no hacer.
Más allá de los trámites judiciales, la angustia familiar se centra en el día a día. “Hay veces que no me quiere responder el teléfono. Constantemente tenemos miedo”, reveló Mariano. Este temor no es infundado, ya que Páez ha sido blanco de una lluvia de amenazas y ataques a través de las redes sociales desde que estalló el caso.
Aclaró además la situación procesal de su hija: Agostina Páez no tiene prisión domiciliaria, pero su libertad está severamente restringida. No puede abandonar la ciudad de Río de Janeiro mientras avanza la causa en su contra, un proceso que ya se extiende por más de dos meses.
El pedido de disculpas y la reflexión forzada
Precisamente, siguiendo el consejo de su nueva defensora, Páez rompió su silencio público este miércoles a través de un video en redes sociales. En él, pidió disculpas y reconoció la gravedad de sus actos. “Mi reacción ha sido muy grave y me he equivocado”, afirmó visiblemente afectada.
La joven explicó que siempre tuvo intenciones de hablar, pero que su anterior abogada se lo desaconsejó. “Tenía ganas de hacerlo, pero por recomendación de mi defensa anterior no lo hacía. Ahora, cambiando la defensa con la doctora Carla Junqueira, me explicó que sí debería haberlo hecho”, sostuvo.
En su mensaje, la abogada argentina aseguró que el proceso judicial la llevó a un profundo examen de conciencia. “Me ha obligado a interiorizarme sobre lo que es el racismo, a rever mis actitudes y a ser más consciente y respetuosa”, declaró. Finalizó su intervención con un pedido de perdón explícito: “Les pido perdón de todo corazón a todas aquellas personas que se han sentido ofendidas, heridas o humilladas por mi actitud”.
El episodio que desencadenó esta crisis ocurrió el 14 de enero en un bar de Ipanema, donde Páez está acusada de haber realizado gestos considerados racistas contra empleados del establecimiento tras una discusión por el pago de la cuenta. Desde entonces, su vida y la de su familia cambiaron para siempre, sumidas en una batalla legal y una lucha contra el deterioro de su salud mental lejos de su país.