El desgarrador ruego de Alberto Lebbos a la amiga de su hija: “Por favor, decí la verdad”
¿Qué es lo que realmente no puede recordar Virginia Mercado sobre la muerte de su amiga Paulina? El desgarrador pedido del padre y la decisión judicial que ahora pende de un hilo.
Virginia Mercado, la última persona en ver con vida a Paulina Lebbos hace 20 años, declaró ante el juez Patricio Prado y aseguró que no recuerda nada sobre el crimen. La mujer, que admitió haber encubierto el asesinato, se excusó en el “dolor” y un cáncer terminal para no aportar datos. Su testimonio fue clave para que el magistrado decida si acepta un juicio abreviado que la dejaría en libertad.
Mercado fue convocada a una audiencia ordenada por el juez Prado, quien debe evaluar si convalida un acuerdo de juicio abreviado por el delito de encubrimiento. La joven ya había confesado que mintió para ocultar el crimen, pero en esta oportunidad manifestó que no está en condiciones de revelar la verdad.
¿Qué dijo Virginia Mercado?
Frente al magistrado, la mujer argumentó que el tiempo transcurrido y el sufrimiento le impiden recordar. “Yo me enfermé, yo estoy segura (de) que mi cáncer se debe a todo este sufrimiento. A mí me encantaría poder recordar, pero ya no puedo, pasó mucho tiempo. No puedo recordar”, declaró Mercado.
El juez le preguntó de manera directa si, entonces, había encubierto pero no recordaba a quién ni qué había hecho. Tras un silencio de varios segundos, la joven respondió: “es que no me acuerdo, su señoría”.
La angustiosa súplica del padre de Paulina
Tras escuchar su declaración, Alberto Lebbos, padre de la víctima, tomó la palabra y le rogó a la amiga de su hija. “Virginia, Paulina te quería, te ayudaba, te apoyaba, te ayudaba en los estudios”, dijo Lebbos. “Hacé memoria y decí la verdad, no tengas miedo. No tengas miedo, decí la verdad”.
El hombre insistió con emoción: “No puede ser que los asesinos de Paulina, los encubridores, los testigos falsos, los abusadores de autoridad, los incumplidores de deberes de funcionarios públicos sigan caminando libremente entre nosotros. Vas a reivindicarte. Por favor, te lo ruego por la memoria de Paulina, por tu amiga. Sabemos cómo te quería. Por favor, decí la verdad. Decí la verdad”.
Sin embargo, los ruegos no dieron resultado. Mercado mantuvo su postura: “Yo no puedo recordar. Por el tiempo y porque me provoca mucho dolor”.
El dolor de una familia que también se enfermó
Alberto Lebbos lamentó profundamente que la amiga de su hija no aportara ningún dato nuevo y que se excusara en su propio padecimiento, sin considerar el de la familia de Paulina. “En mi casa también nos enfermamos, también se me murió hace un año y medio mi hijita Marisa de un cáncer por esta situación”, reveló el padre.
El hombre volvió a pedirle una explicación a Mercado: “Le pido por favor a Virginia que si está amenazada que diga, que dé una explicación. No puede decir que no se acuerda. ¿Cómo no se va a acordar de un hecho tan impactante? ¿No se acordaba al año siguiente o a los dos años o a los tres años?”.
En los próximos días, el juez Patricio Prado deberá tomar una decisión crucial: aceptar el acuerdo y dejar en libertad a Virginia Mercado, o rechazarlo y ordenar que el caso vaya a un juicio oral. La espera de la familia Lebbos por justicia continúa, dos décadas después de la muerte de Paulina.