El desplome de las librerías que encendió la alarma en Santa Fe: el plan que ya está sobre la mesa
El sector librero venía reclamando auxilio a gritos y ahora un diputado santafesino movió ficha con un proyecto de emergencia por dos años. Reintegros con Billetera Santa Fe, alivio fiscal y un fondo para editoriales: los números que dispararon la alarma.
El diputado provincial Joaquín Blanco presentó un proyecto de ley para declarar la emergencia económica del sector editorial y librero de Santa Fe por dos años, con una batería de medidas que apuntan a sostener la actividad, cuidar los puestos de trabajo y garantizar el acceso al libro en todo el territorio.
La iniciativa abarca exclusivamente a las micro, pequeñas y medianas empresas que tengan domicilio fiscal y desarrollen su actividad en la provincia. La emergencia comenzará a regir una vez que el proyecto se convierta en ley y se extenderá por 24 meses.
Blanco justificó la movida con un diagnóstico contundente: el sector "está atravesando una gravísima crisis" y viene reclamando apoyo a través de la Federación Argentina de Librerías, Papelerías y Afines (Falpa).
Los números que explican la urgencia
Según los datos que maneja la entidad, la comparación entre enero y agosto de 2023 y el mismo período de 2026 arroja un panorama sombrío: la facturación real del rubro cayó 41,5% y la cantidad de libros vendidos se derrumbó 25%. En paralelo, los costos operativos en términos reales —servicios, comunicaciones, transporte— treparon 31,1%.
El legislador socialista explicó que el proyecto busca "incentivar la compra de libros en toda la provincia a través de Billetera Santa Fe, llevar alivio fiscal mientras dure la emergencia, y darle continuidad al esfuerzo que viene haciendo el Ministerio de Cultura", que en estos días se puede ver en la Feria del Libro de Rosario con acciones como la compra de volúmenes para bibliotecas populares.
"Una librería no es un comercio más, tiene características muy específicas para difundir la cultura, un saber acumulado durante décadas que es irreemplazable", enfatizó Blanco, y puso como ejemplo el cierre de la Librería Técnica en Rosario después de más de medio siglo de trayectoria.
El diputado aclaró que la iniciativa "está destinada específicamente para el librero independiente". En la ciudad de Rosario hay unas diecisiete librerías que entrarían en esa categoría. "No son grandes cadenas comerciales; son pequeñas y medianas librerías cuyos dueños están radicados en la provincia de Santa Fe", precisó.
Qué incluye el proyecto
Una de las patas centrales es la creación del "Programa Provincial de Estímulo a la Lectura y Comercio de Libros". A través de Billetera Santa Fe, los compradores podrán acceder a reintegros posteriores a la compra de al menos 20%, con un mínimo de 3 cuotas. Se trata de un reintegro posterior y nunca de un descuento en el ticket, respetando el precio uniforme del libro que obliga la Ley Nº 25.542 en todos los puntos de venta del país. El costo del beneficio se repartirá en partes iguales entre la librería, el banco o billetera y la provincia.
El proyecto también apunta a darle liquidez al sector. El gobierno podrá instrumentar, a través del agente financiero de la provincia o de entidades con las que celebre convenios, líneas de crédito con tasa bonificada para capital de trabajo y reposición de stock; adquisición de papel e insumos de edición e impresión; refinanciación de pasivos; y modernización tecnológica con apertura de canales de venta.
En materia de costos fijos, durante la vigencia de la emergencia se eximirá del Impuesto Inmobiliario a los locales afectados a la venta al público de libros, editoriales o sus depósitos. También se liberará del Impuesto de Sellos a los contratos de alquiler de inmuebles, sus prórrogas y renovaciones, cuando el destino principal sea la venta al público de libros, editoriales o sus depósitos.
Un fondo para fomentar el libro
En el ámbito del Ministerio de Cultura se prevé la creación del Fondo Provincial de Fomento del Libro, que también tendrá una duración de dos años. Ese fondo podrá otorgar aportes no reintegrables para la edición e impresión de obras de autores santafesinos por parte de las editoriales beneficiarias, priorizando su impresión en talleres gráficos radicados en la provincia.
Además, permitirá adquirir libros de editoriales beneficiarias con destino a bibliotecas populares, escolares y públicas santafesinas; financiar la participación de editoriales y librerías santafesinas en ferias del libro provinciales, nacionales e internacionales y en acciones de promoción de la lectura; y solventar los costos de los programas y líneas de financiamiento promovidas en el marco de la ley.