El detalle oculto en los neumáticos que la mayoría ignora y puede salvarte la vida
Los testigos de desgaste en los neumáticos, pequeños relieves de 1,6 mm, indican cuándo la cubierta debe reemplazarse. Ignorarlos aumenta el riesgo de aquaplaning y accidentes.
La mayoría de los conductores pasa por alto unos pequeños “cuadrados” en los surcos de los neumáticos, pero su función es clave para la seguridad vial. Se trata de los testigos de desgaste, un indicador que avisa cuándo una cubierta llegó a su límite.
Estos tacos de goma, ubicados dentro de las ranuras del dibujo, tienen una altura de 1,6 milímetros, la profundidad mínima legal para circular. Cuando la superficie del neumático se desgasta hasta quedar al mismo nivel que los testigos, la rueda ya no es segura y debe cambiarse.
¿Cómo funcionan y por qué son importantes?
Los testigos ofrecen una referencia visual rápida: al volverse visibles “al ras” de la banda de rodadura, indican que se alcanzó el límite. Circular en ese estado implica riesgo de aquaplaning y pérdida de adherencia, sobre todo en superficies mojadas.

Métodos para medir el desgaste con precisión
Además de los testigos, existen formas más exactas de controlar el estado de los neumáticos:
- El truco de la moneda: al colocar una moneda en el surco, si se ve el borde dorado, el dibujo está por debajo de los 3 milímetros.
- Medidores de profundidad: herramientas mecánicas o digitales que miden el desgaste con precisión milimétrica. Son económicos y fáciles de usar.

Controlar el estado de los neumáticos es parte esencial del mantenimiento del vehículo. Aunque los testigos son útiles, conviene una revisión completa con un profesional para evitar accidentes.