El detalle que hace perder hasta 4 horas en la frontera y pone en jaque al empleo en Iguazú
¿Cuánto puede aguantar la principal industria de Puerto Iguazú si cruzar a Brasil sigue costando hasta cuatro horas? Los empresarios llevaron la queja al Senado, pero hay un detalle que el sector viene reclamando desde hace cuatro décadas.
Los empresarios de Puerto Iguazú llevaron al Senado de la Nación un reclamo que ya lleva cuatro décadas sin respuesta: las demoras de hasta cuatro horas en el Puente Internacional Tancredo Neves, el paso que conecta la ciudad misionera con Foz de Iguazú, en Brasil. La queja no es menor: el turismo es la principal actividad económica del norte provincial y, según los referentes del sector, la lentitud del cruce frena la creación de empleo.
La mesa de trabajo la coordinó el senador misionero Martín Goerling, que logró sentar en la misma sala a los funcionarios nacionales con injerencia directa en la frontera. "Logramos reunir en el Senado de la Nación a los funcionarios que tienen injerencia en el paso fronterizo: Secretario del Interior, Seguridad, Migraciones, Aduana; y a todos los interesados de Iguazú", destacó el legislador.
Del otro lado de la mesa, la delegación integrada por cámaras y asociaciones locales describió un escenario crítico: los visitantes extranjeros directamente desisten de cruzar al país por el colapso aduanero.
Cuatro horas de cola y trámites "fuera de época"
El empresario hotelero Néstor Gustavo Mandel puso números a la problemática diaria. "Tenemos una problemática muy interesante en Iguazú, donde el turista o las personas de la ciudad pasan hasta cuatro horas en una cola por trámites migratorios y aduaneros que son totalmente fuera de época", detalló.
La postal se repite en temporada alta y también en la baja, según los operadores. Y la comparación con los vecinos de la región es la que más incomoda: mientras de San Pablo a Foz se viaja en una hora y media, cruzar el puente puede demandar el triple o más.
Patricia Duran Vaca, presidente del Iguazú Convention Bureau, lo graficó con una escena cotidiana. "El pasajero que tardó de San Pablo a Foz una hora y media, la verdad que no lo comprende y no lo entiende", señaló. Y agregó: "¿Cómo puede ser que de San Pablo a Foz tardemos una hora y media y cruzar el puente a veces nos lleve 4 horas en temporada alta, y en temporada baja 2 horas de ida y 2 horas de vuelta? Sobre todo el ingreso. Entonces con una agilización, los únicos que se benefician son nuestro destino, la provincia de Misiones y por supuesto, Puerto Iguazú".
El empleo, la variable que preocupa
Para el sector comercial, la agilización del viaducto es la única vía para sostener y crear puestos de trabajo en el actual contexto. Rodrigo Blanco, presidente de la Cámara de Comercio de Iguazú, fue directo: "Venimos acá directamente al Senado para tratar de buscar herramientas que agilicen el paso. Lo único que necesitamos es recibir más turistas para poder generar trabajo, desarrollo en toda la región de Iguazú".
En sintonía, Solange Lerea, presidente de la Asociación de Hoteles de Turismo de Puerto Iguazú, apuntó al potencial que se pierde: "Creemos que tenemos mucho potencial, que si destrabamos este problema se pueden generar muchos puestos de trabajo y se puede generar una actividad económica mucho mejor de la que hoy existe".
El empresario gastronómico Juan Pablo Bauza fue el más crudo al describir la dependencia de la ciudad del turismo. "Nuestra idea es que se agilice, que se modernice, que se invierta en cuestiones necesarias en estas cuatro décadas que venimos pidiendo en todas las áreas y siempre queda como estancado. Realmente necesitamos, porque somos los mayores generadores de puestos de trabajo de Puerto Iguazú. Fuera de los empleos estatales, está el área turismo, que es la que genera. No existe otra actividad, ni fábricas ni industrias. La industria es el turismo", sentenció.
La reunión en el Congreso dejó planteada la urgencia. Los funcionarios nacionales escucharon los reclamos, pero desde el sector privado advierten que sin obras de infraestructura y modernización del sistema migratorio y aduanero, el cuello de botella seguirá ahogando a la principal industria de Puerto Iguazú.