El detalle que reveló la autopsia de Álvarez Guardia y que nadie esperaba
La autopsia de Julián Álvarez Guardia reveló heridas en cuello, tórax y pulmón que causaron su muerte. ¿Qué más encontraron los forenses? Los detalles que nadie contó.
El informe preliminar de la autopsia El pedido desesperado de la familia de Julián Álvarez Guardia: ¿qué oculta la causa?">de Julián Álvarez Guardia, el joven de 29 años que murió tras un ataque con arma blanca, dejó al descubierto lesiones que estremecen: cuello, tórax y pulmón fueron los puntos más afectados por el ataque. El estudio forense determinó que su muerte fue producto de un shock hipovolémico, es decir, una pérdida masiva de sangre que su cuerpo no pudo soportar.
El documento, que ya forma parte del expediente judicial, fue realizado el mismo día del hecho, el 2 de agosto, y remitido al Equipo Fiscal N° 2. En él se detallan las lesiones externas e internas, y se estima que el intervalo post mortem fue de entre seis y 12 horas al momento de la autopsia, según los signos cadavéricos observados.
El informe distingue claramente entre las heridas causadas por la agresión y aquellas que corresponden a las intervenciones médicas de emergencia. Entre las primeras, se destaca una herida en la base del cuello, que había sido suturada quirúrgicamente y medía 11 por 2 centímetros. También se identificó una herida en el tórax anterior, en la región clavicular derecha.
¿Qué reveló el examen interno?
El examen interno fue contundente: se encontraron 2.000 mililitros de sangre con coágulos en la cavidad pleural derecha, una lesión cortante en el lóbulo superior del pulmón derecho y el colapso de ambos pulmones. Estos hallazgos explican el cuadro hemorrágico que derivó en el shock hipovolémico.
Además, se detectó una sección parcial de la clavícula derecha y una lesión en la vena confluente yugulo-subclavia, aunque en esa zona se observó la sutura de un vaso sanguíneo, correspondiente a las maniobras médicas realizadas durante la asistencia. Las radiografías tomadas durante la autopsia mostraron un hemotórax bilateral, la sección incompleta de la clavícula y suturas metálicas en el esternón.
En los miembros superiores también se hallaron dos heridas cortantes: una de dos centímetros en el brazo izquierdo y otra de tres centímetros en el antebrazo izquierdo. Estas lesiones se sumaron al detalle de los hallazgos forenses, dejando un cuadro de múltiples heridas traumáticas.
La hipótesis de la querella
El abogado Pablo Vianello, representante de la querella, analizó la posición de las heridas y planteó una hipótesis clave: Álvarez Guardia habría estado sentado en un sillón cuando ocurrió el ataque. Según Vianello, la querella identificó cuatro lesiones principales: en el cuello del lado derecho, la clavícula derecha, el tórax derecho y el antebrazo posterior.
El abogado explicó que la disposición de los ambientes y objetos en la vivienda, como una mesa al lado izquierdo, permite descartar una pelea de pie. En ese sentido, enfatizó: «La defensa propia impera ante un ataque inminente o bien en plena pelea uno se defiende». Y agregó: «Y si estaba en el sillón, claramente eso no sucedió».
Estudios pendientes que podrían cambiar el caso
Durante la autopsia, se tomaron muestras para estudios complementarios que aún no tienen resultados. Se obtuvieron cuatro hisopos con sangre para análisis de ADN, y también muestras de sangre, humor vítreo, vísceras y bilis para estudios toxicológicos, con el fin de determinar alcoholemia y la presencia de psicofármacos o drogas de abuso.
También se enviaron muestras de cuello, corazón, grandes vasos, pulmones, hígado y riñones para anatomía patológica, además de una muestra de piel de la herida del cuello. Estos estudios permanecen pendientes y sus resultados no forman parte de las conclusiones preliminares, pero podrían ser determinantes para esclarecer las circunstancias del ataque.