El día 20 ya no alcanza: qué confesaron los posadeños sobre sus ingresos
Un jubilado de Posadas contó que su sueldo de $360.000 se esfuma antes del día 15 por una factura de luz. Lo que hace para llegar a fin de mes…
Una encuesta nacional de la consultora Zentrix reveló que el 61% de los argentinos afirma que su sueldo apenas llega hasta el día 20 de cada mes. El dato, que vuelve a encender la alarma sobre el poder adquisitivo, encontró un reflejo directo en las calles de Posadas, donde Misiones Online relevó testimonios de vecinos que hacen malabares para llegar a fin de mes.
El relevamiento también mostró que un 24,3% llega justo con lo justo, sin margen para ahorrar, y que solo un 13% logra cubrir sus gastos y guardar algo. Frente a ese panorama, el equipo salió a preguntar cuántos días dura el dinero en cada bolsillo. Las respuestas, en su mayoría, estuvieron lejos de los 30.
“Hasta el 15, a veces el 10, depende”, disparó uno de los primeros consultados, que dijo no tener deudas pero resumió su día a día con una frase contundente: “Hay que hacer malabares para llegar”. Su estrategia es clara: recorrer comercios en busca del mejor precio. “Comprar todo lo más barato, buscar, caminar, andar”, explicó.
Jubilados al límite
Entre los jubilados, la situación se vuelve aún más crítica. Uno de ellos aseguró que llega “arañando” a fin de mes. “Al 20, 25, ahí ya estoy hilando, así que tengo que privarme de muchas cosas”, confesó. Entre los gastos que recortó mencionó salidas, comidas fuera de casa y compras personales.
Otro jubilado contó una realidad todavía más dura: percibe $360.000 mensuales y una sola factura de luz de $67.000 le consume una parte importante de ese ingreso. “El día 10, el día 15 ya viajó”, graficó. Para completar el mes, sale a vender productos en los colectivos. “Después tengo que salir a hacer algo, vender algo en los colectivos”, relató.
La encuesta nacional confirma esa percepción: el 86,1% cree que su salario no le gana a la inflación y el 64% califica como mala o muy mala la situación económica del país.
Estudiar, trabajar y recortar
Los jóvenes tampoco escapan al ajuste. Una estudiante universitaria que trabaja dijo que tuvo que cambiar hábitos para sostener sus estudios. “Está muy complicado, realmente. Hay muchas cosas que tuve que cambiar en mi día a día para poder llegar”, señaló. Una de las primeras víctimas fue la fotocopia: “Los libros de la facultad son de 200, 300 páginas y eso sale caro imprimir. Entonces, quizás reducir gastos en eso y cuidar mucho los materiales de estudio”.
En el otro extremo, una jubilada confesó ser una excepción: llega bien porque cobra dos ingresos, su jubilación y la pensión de su esposo fallecido. “Llego bien, con cuidado, por supuesto”, comentó.
Una docente, en cambio, ubicó su límite exacto en el día 20. “No se llega a fin de mes”, afirmó. Después de esa fecha, aparecen las tarjetas o el clásico “¿me prestás?”. Reconoció estar endeudada y puso el foco en lo esencial: “Creo que la alimentación, sobre todo los que tienen hijos. Uno prioriza ellos, el estudio, la alimentación, la salud”.
La ayuda familiar es otro salvavidas. Un jubilado contó que sus ingresos alcanzan hasta mitad de mes y que después depende de su hija. “O pagás la luz o dejás de pagar la luz y comés; al mes siguiente pagás la luz y comés menos”, resumió.
La trampa de la tarjeta
La tarjeta de crédito aparece como una herramienta de doble filo. “Te ayuda un mes, pero al mes siguiente tenés que pagarla. Y la plata es la misma”, advirtió uno de los entrevistados. La última consultada dijo que su dinero se termina alrededor del día 10. “Después ya con tarjeta. Tarjeta y tarjeta”, afirmó, y agregó que cada vez se endeuda más para comprar alimentos. “Llega a fin de mes y hay que volver a renovar, hay que volver a comprar, incluso cada 15 días. No hay bolsillo que aguante”, sentenció.
El informe de Zentrix también reveló que el 50,2% de los encuestados se identifica con los sectores bajos o medio-bajos, y que un 55,1% cree que “lo peor está por venir”.
En las calles de Posadas, esa preocupación se traduce en decisiones concretas: caminar para encontrar precios más bajos, postergar compras, reducir salidas, usar apuntes digitales, vender productos o financiar comida con plástico. La pregunta original fue cuántos días dura el mes. Para muchos, la respuesta estuvo lejos de 30: 10, 15 o 20 son hoy el verdadero límite.