El día a día de los comercios sanjuaninos: compran solo lo que venden y las boletas de luz ya superan el alquiler
Darío Minozzi preside el Centro Comercial y lo resume sin vueltas: «no hay plata» en la calle. Los comercios sanjuaninos liquidan mercadería para pagar sueldos y aguinaldos, y hay un dato en las boletas de luz que lo cambia todo.
Con 16 impuestos provinciales, tarifas que se comen el margen y ventas que no repuntan, los comerciantes de San Juan liquidan mercadería para pagar sueldos y aguinaldos, y ya casi no reponen stock. La situación la describen dos referentes del sector, que coinciden en un diagnóstico sin vueltas: se vive al límite.
Darío Minozzi, presidente del Centro Comercial, le dijo a Tiempo de San Juan que la caída de ventas es tan profunda que no hace falta un análisis complejo para explicarla: «no hay plata» en la calle. Frente a ese panorama, los empresarios estiran los pagos al plazo más largo posible y cada vez compran menos mercadería.
El dirigente apuntó contra el peso de los impuestos sobre las pymes. «San Juan tiene 16 impuestos provinciales frente a los 12 que tiene Mendoza», comparó. A eso sumó la suba de la luz, el teléfono, las tasas municipales y la pérdida de poder adquisitivo de los clientes. «Se trata de un círculo pernicioso que desencadena en la imposibilidad de ejercer el comercio, a causa de la falta de dinero, la escasa circulación monetaria y el endeudamiento general. En este contexto, hoy en día todos nos limitamos a consumir únicamente lo prioritario o de primera necesidad», sostuvo.
Liquidaciones anticipadas y rentabilidad en caída
Hermes Rodríguez, presidente de la Cámara de Comercio, puso el foco en el rubro indumentaria. Según describió, la desesperación por conseguir dinero para pagar sueldos y aguinaldos lleva a los comerciantes a resignar rentabilidad. «Hay botas de mujer o mochilas escolares que valen lo mismo o menos que el año anterior. También hay liquidaciones anticipadas de temporada con descuentos agresivos a tan solo un mes de haber iniciado el invierno», detalló.
Rodríguez coincidió con Minozzi en que los costos fijos son el principal dolor de cabeza. Y dio un dato que grafica la magnitud del problema: en locales de Capital, Rawson y Chimbas hay inquilinos que pagan más de factura de energía eléctrica que de alquiler mensual. «A los comercios, especialmente a los más pequeños, les están llegando boletas de luz de 1, 2 y hasta 3 millones de pesos», aseguró.
Ante ese escenario, el comerciante sanjuanino se niega a endeudarse. Prefiere la cautela extrema y «comprar solo lo que se va vendiendo». El problema es que, al vender más barato y sin margen para cubrir los costos fijos inmediatos, después no le queda resto financiero para reponer el stock en cantidades normales.
Las ventas también caen en todo el país
El panorama local se enmarca en una tendencia nacional. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) informó que las ventas minoristas pyme registraron una caída interanual del 3,8% en julio. Respecto al mes anterior, la contracción fue del 2,1%, y en los primeros siete meses del año el retroceso acumulado llegó al 2,7%.
Según la entidad, la baja interanual se explica por el agotamiento de la liquidez extraordinaria que había aportado el aguinaldo en el mes previo. Sin ese impulso coyuntural y con tarifas de servicios invernales golpeando el presupuesto familiar, el consumidor se volvió más cauto y la actividad perdió ritmo.
En la percepción cualitativa del negocio, el 48,1% de los comerciantes consultados dijo que su nivel de actividad se mantuvo estable frente al mismo período del año anterior, dos puntos porcentuales menos que en el relevamiento de junio. La contracara fue el aumento de las valoraciones pesimistas: los comercios que calificaron su escenario operativo como desfavorable pasaron del 43,1% al 44,5% en el último mes.