El Día de las Infancias en Villa María: clásicos, importados y compras contrarreloj
¿Pensabas que las compras se hacían con tiempo? En Villa María, el Día de las Infancias se vivió a contrarreloj. Conocé cuáles fueron los juguetes más elegidos y cómo impactaron los pagos digitales en las ventas.
El Día de las Infancias volvió a poner en movimiento a las jugueterías de Villa María, pero con un patrón que se repite: la mayoría de las familias dejó las compras para el último momento. A pesar del frío y la amenaza de lluvia, los comercios se llenaron de clientes el sábado, y hasta hubo que envolver regalos en la vereda.
Una jornada que superó las expectativas
Durante el viernes, los comerciantes anticipaban que el grueso de las ventas recién se iba a sentir el fin de semana. Y así fue. En locales como Tía Teresa, en Salta y Maipú, o Lapilandia, en Corrientes 1056, las colas en las cajas fueron una constante durante toda la jornada del sábado.
Antonella Calzada, de Tía Teresa, había señalado el día anterior: “La gente siempre anda el fin de semana. Como ya no se trata solo de ‘el Día del Niño’ y es todo el mes, cuando tienen plata, compran”. Pero la realidad superó ese pronóstico.
José Verra, de Lapilandia, coincidía: “No ha mejorado, se han mantenido las ventas”, pero esperaba el movimiento fuerte para el sábado. Y no se equivocó.
¿Qué eligieron los chicos?
Los juguetes clásicos siguen teniendo su lugar, pero conviven con las nuevas tendencias. En Tía Teresa, los juegos de mesa como el Basta, el Ludo y el Juego de la Oca fueron de los más vendidos. También tuvieron salida los productos de Roblox, las muñecas de “Las guerreras K-pop” y los autitos estilo Hot Wheels.
En Lapilandia, Verra mencionó que los regalos más buscados son los tradicionales: “bebotes, cochecitos, pelotas de fútbol”. Pero también notó que los personajes de moda, como Toy Story, están teniendo un gran impacto.
Lo que cambió es que ahora los chicos tienen un rol protagónico en la elección. Calzada explicó: “Este año vemos que ellos traen a los chicos a que elijan”. Ya no se compra a ciegas, porque los padres temen que el regalo no sea del agrado y tener que cambiarlo después.
¿Cuánto se gastó?
Los precios fueron variados. En Tía Teresa, los juguetes arrancan en los 1.000 pesos, pero también hubo compras importantes, como una de 70.000 pesos para una sola nena. En Lapilandia, los regalos más habituales rondan los 19.900 y 39.900 pesos, aunque Verra aclaró que “no es como la temporada de Navidad, que por ahí se gasta un poco más, sino que es para cumplir”.
El contexto económico también se hizo sentir. Calzada aseguró que en su negocio no vieron grandes aumentos en los juguetes, pero Verra señaló que el impacto recae en el consumidor: “A quién afecta es a la gente”. Puso como ejemplo los autos a control remoto con batería recargable, que son mucho más caros que los simples.
Pagos: el efectivo sigue teniendo su premio
Las transferencias y los códigos QR ganaron terreno, pero el efectivo no pierde su encanto, sobre todo si ofrece descuentos. En Tía Teresa, Calzada contó que “como tenemos el descuento del 10% en efectivo, varios vinieron con efectivo”.
Verra, por su parte, destacó el uso de billeteras virtuales y las promociones de tarjetas de crédito: “Ahora se utiliza mucho QR, billeteras virtuales y, bueno, en estas fechas están las promociones de tarjetas de crédito, que también se aprovechan mucho”.
El balance final recién se conocerá cuando cierren los comercios, pero todo indica que las ventas se mantuvieron en niveles similares a los del año pasado, con una particularidad: la mayoría de las familias esperó hasta el final para cumplir con el regalo.