El día que Catena se quedó sin argumentos: la frase de Villegas que incomodó a todos
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El día que Catena se quedó sin argumentos: la frase de Villegas que incomodó a todos

Pablo Villegas y Horacio Catena se cruzaron en la sesión por el financiamiento educativo. Cuando el legislador contó dónde estaba el ministro, varios dirigentes del SUTEF salieron a responder… y esa reacción encendió todas las alarmas.

El legislador Pablo Villegas apuntó contra Horacio Catena por su comportamiento durante la sesión en la que se discutió el financiamiento educativo y advirtió que la Legislatura no puede seguir tolerando que un dirigente sindical marque el ritmo del debate. La pelea entre ambos viene de lejos y esta vez tuvo un capítulo áspero en pleno recinto.

Para el referente del Movimiento Popular Fueguino, lo que ocurrió el martes no fue una sorpresa. Villegas y el titular del SUTEF arrastran diferencias desde hace décadas y el legislador asegura conocer el libreto: cuando alguien piensa distinto, deja de ser un interlocutor y se convierte en un blanco.

“Catena lamentablemente es una persona que cuando en términos institucionales se toma una decisión contraria a lo que él pretende o se tiene una opinión contraria a la que él tiene, ya pasás a ser un enemigo a combatir”, disparó.

Sin embargo, el punto que más le preocupa no es la conducta individual del sindicalista, sino el permiso tácito que, según su lectura, existe para que ese estilo condicione el funcionamiento de la Legislatura. Permitirlo, sostuvo, es un error político e institucional de alto costo.

“El tema es que se lo deja interferir en la labor parlamentaria, en el trabajo de una institución como es la Legislatura”, señaló.

Una relación con historia

Villegas recordó que conoce a Catena desde hace más de tres décadas y que ya tuvieron cruces, sobre todo durante el conflicto docente de 2016, cuando las reuniones legislativas también terminaron en tensión.

El legislador aclaró que las diferencias políticas y sindicales son parte legítima del sistema democrático, pero marcó una línea: no pueden servir de excusa para agredir a las personas.

“Cuando la herramienta de construcción o de defensa de tu idea es la descalificación, es el agravio, la violencia, yo ahí sí pongo un freno y no me callo, porque creo que hay que poner un límite a eso”, afirmó.

Los 46 días de paro y el costo para los estudiantes

El cuestionamiento no se limitó al cruce personal. Villegas apuntó contra la conducción del SUTEF por el impacto de las medidas de fuerza en el calendario escolar y responsabilizó a sus dirigentes por lo que consideró un daño concreto al presente y al futuro de miles de estudiantes fueguinos.

En particular, le reprochó a Catena haber mencionado los 46 días de paro del año con un tono que, a su entender, sonaba más a orgullo que a preocupación. A esas jornadas, agregó, hay que sumar otras interrupciones y desobligaciones que terminaron de licuar el dictado de clases.

Aun así, el legislador insistió en que las diferencias personales con el dirigente sindical son un costado menor frente a los problemas estructurales del sistema educativo.

La defensa del ministro que encendió la sospecha

Uno de los momentos que más llamó la atención de Villegas durante la sesión fue la reacción de los representantes gremiales cuando él cuestionó la ausencia del ministro de Educación en parte del debate.

Según relató, al señalar que el funcionario estaba de vacaciones mientras se discutía el financiamiento educativo, varios dirigentes del SUTEF salieron a defenderlo.

“Mientras nosotros estábamos discutiendo, el ministro de Educación estaba de vacaciones. Y saltaron todos los del SUTEF a defender al ministro”, contó.

Para el parlamentario, esa reacción dejó a la vista la cercanía política que, a su juicio, existe entre la conducción sindical y funcionarios del Ejecutivo provincial, un vínculo que viene denunciando desde hace tiempo y que, según afirma, influye en las decisiones del Gobierno frente al conflicto docente.

En ese marco, reclamó que tanto el gobernador como el ministro de Educación asuman las responsabilidades institucionales que les corresponden por encima de simpatías políticas o intereses sectoriales, y que el Ejecutivo tenga un papel más activo para garantizar el derecho a la educación.

El fondo: quién paga la cuenta

Más allá de la rosca con el sindicato, Villegas insistió en que la discusión de fondo pasa por cómo resolver los problemas educativos sin cargar más impuestos sobre la población.

Cuestionó que el Gobierno pretenda derivar a la Legislatura la responsabilidad de encontrar recursos adicionales para obligaciones que, a su entender, le corresponden a la administración provincial.

También rechazó las propuestas de nuevos impuestos sobre la comercialización del gas y de mayores cargas tributarias para el Banco de Tierra del Fuego, al considerar que esos costos terminarían trasladándose a los usuarios y consumidores.

Frente a ese escenario, defendió la necesidad de mejorar primero la asignación y la administración de los recursos públicos que ya existen.

Para Villegas, el debate sobre el financiamiento educativo debe superar las confrontaciones personales y las disputas coyunturales, y concentrarse en las responsabilidades de gestión del Gobierno y en soluciones estructurales que aseguren la continuidad y la calidad de la educación pública.

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