El día que Feinmann eligió bando: defendió a la Policía y apuntó contra los medios
Eduardo Feinmann blindó a la Policía y atacó a los manifestantes y a los medios que hablaron de represión durante la protesta por la Ley de Tierras. ¿Qué dijo exactamente?
Mientras el Congreso definía el futuro de la Ley de Tierras, el periodista Eduardo Feinmann dejó en claro su postura: blindó a las fuerzas de seguridad y cargó contra los manifestantes y la prensa que habló de represión. Su editorial en Radio Mitre encendió la polémica.
El conductor arrancó su programa enumerando los incidentes de la jornada, pero sin mencionar las denuncias por uso excesivo de la fuerza. "Lo que vimos ayer fueron horas y horas de alta violencia, de piedras, botellazos, incendios", disparó, y sumó: "violentos tiraron toneladas de piedras a la Policía y a la Gendarmería".
Según su relato, la escalada se prolongó por más de cinco horas, con un grupo de manifestantes que coreaba consignas como "la Patria no se vende" y "vamos a volver".
El contexto: la ley que divide aguas
La protesta se desarrolló en paralelo a la sesión en la que el oficialismo logró la media sanción de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, impulsada por el ministro Federico Sturzenegger. El proyecto, que facilita desalojos y endurece las expropiaciones, cosechó 37 votos a favor y 33 en contra, con el respaldo de la UCR, el PRO y bloques provinciales. Sin embargo, el oficialismo tuvo que ceder en dos de sus artículos más resistidos, incluido el que habilitaba la extranjerización de tierras.
Uno de los gritos de los manifestantes se convirtió en el blanco favorito de la ironía de Feinmann. "Cuando el grito es 'vamos a volver', ya sabemos quiénes son", lanzó, en una clara referencia al kirchnerismo, al que intentó vincular con los focos de violencia.
¿Todo fue violencia?
El periodista intentó matizar su discurso diferenciando el inicio de la jornada del resto. "La verdad no fue todo pacífico, desgraciadamente. Todo arrancó a la tarde o al mediodía muy pacífico, y eso es lo que prevé la Constitución Nacional", sostuvo, para luego completar: "El tema es cuando se mete un grupo de violentos para pudrir absolutamente todo".
Pero esa distinción no incluyó ninguna referencia a las versiones sobre un posible exceso en el operativo policial, un eje que otros medios y organismos de derechos humanos instalaron en las horas posteriores.
El ataque a la prensa
El tramo más duro del editorial estuvo dirigido a los medios que calificaron el accionar policial como represión. "Ayer era muy impresionante ver a los medios kirchneristas hablando de 'fuerzas del régimen' con una 'brutal represión'", cuestionó, en un intento por desacreditar cualquier lectura crítica.
La teoría de las piedras
Antes de cerrar, apuntó contra los testimonios que responsabilizaban a la Policía por parte de los incidentes. "Llegué a escuchar a un tipo en la calle decir que la Policía había roto las veredas y habían dejado las piedras para fabricar una escena de alta violencia", relató, incrédulo. Y remató: "Es increíble, le echaron la culpa a la Policía para simular que la gente había tirado las piedras".