El día que La Caldera quedó aislada: un choque y un poste caído expusieron la fragilidad de su única ruta
Un choque entre borrachos y un poste caído en la ruta 9 dejaron a La Caldera aislada y sin luz. ¿Qué pasaría si la ruta se cierra por completo?
Un siniestro vial en La Calderilla dejó a La Caldera sin electricidad por más de 10 horas y con el tránsito restringido sobre la ruta nacional 9. El incidente reavivó el reclamo histórico de los vecinos por una vía alternativa que evite depender de un solo camino.
El hecho ocurrió cuando dos conductores alcoholizados protagonizaron un choque que derribó un poste del tendido eléctrico. Los cables y equipos quedaron esparcidos sobre la calzada, obligando a las autoridades a habilitar solo media calzada mientras se realizaban las reparaciones.
La interrupción parcial del tránsito y el corte de energía durante más de 10 horas volvieron a poner sobre la mesa una preocupación que los habitantes de la zona vienen manifestando desde hace años: La Caldera depende casi exclusivamente de la RN 9 para conectarse con Salta y Vaqueros.
Una ruta angosta y cada vez más transitada
El tramo de la ruta 9 entre Vaqueros, La Calderilla y La Caldera es cuestionado desde hace tiempo por su estado. Los vecinos denuncian falta de mantenimiento, sectores deteriorados, banquinas reducidas y una traza angosta y sinuosa que debe soportar un flujo vehicular creciente.
A esto se suma el crecimiento poblacional de toda la zona norte del área metropolitana. Vaqueros, La Calderilla y La Caldera se expandieron en los últimos años, pero la infraestructura vial sigue dependiendo del mismo camino de siempre.
El accidente volvió a instalar un interrogante que surge cada vez que la RN 9 queda comprometida: ¿qué pasaría si la ruta tuviera que cerrarse por completo durante varias horas?
El proyecto de una segunda conexión con Vaqueros
Ante este panorama, cobra fuerza un reclamo que no es nuevo: avanzar con una segunda vía que una La Caldera con Vaqueros, para no depender únicamente de la ruta nacional 9.
Una de las alternativas que se manejaron a lo largo del tiempo contempla una conexión por el sector oeste, vinculando La Caldera con el puente sobre el río Wierna y Vaqueros, a través de zonas cercanas a las márgenes del río.
También se mencionó en distintas oportunidades la posibilidad de recuperar o desarrollar trazas vinculadas al Camino Real, dentro de un plan vial más amplio para el norte del área metropolitana.
El objetivo no sería reemplazar la ruta 9, sino contar con una segunda opción de circulación que permita distribuir el tránsito y, sobre todo, mantener una conexión ante emergencias.
Más que mejorar la ruta 9
Los vecinos también insisten en la necesidad de mejorar el mantenimiento de la actual RN 9, pero el episodio de las últimas horas dejó en claro que el problema va más allá del estado del pavimento.
Una localidad que crece y que depende de una única ruta queda expuesta cada vez que ocurre un incidente. Esta vez fue la caída de una estructura eléctrica; mañana podría ser otro siniestro, un desmoronamiento o cualquier otra emergencia.
Por eso, mientras continúan los reclamos por el estado de la ruta 9, vuelve también una discusión pendiente desde hace años: La Caldera necesita otra salida para dejar de depender de un único camino.