El día que la fe movió montañas: lo que pasó en Villa Jiménez que nadie esperaba
La capilla del Señor Hallado fue el epicentro de una celebración que unió a cientos de fieles. ¿Qué ocurrió durante la jornada central que sorprendió a todos?
Con el lema “Señor Hallado, danos tu paz”, la comunidad de la capilla del Señor Hallado, en Villa Jiménez, departamento Río Hondo, vivió una jornada histórica que reunió a cientos de fieles y autoridades provinciales.
La celebración central contó con la presencia del subsecretario de Coordinación Institucional, Ricardo Sosa, y el director de la Juventud, César González, quienes fueron recibidos por la presidenta de la comunidad, Dani Beatriz Jiménez. Juntos participaron en las actividades religiosas y sociales, incluyendo la santa misa y el traslado de la imagen del Señor Hallado.
¿Cómo arrancó la jornada?
Las actividades comenzaron a las 8 de la mañana con la tradicional salva de bombas. Luego se sirvió el desayuno a promesantes y peregrinos, seguido del rezo del santo rosario y la procesión. El desfile de gauchos fue uno de los momentos más emotivos, y a las 11 de la mañana, el padre Ariel Muratore celebró la misa central.
La jornada continuó con una feria de platos y la presentación de números artísticos que alegraron a los presentes.
Peregrinos de todas partes
Las celebraciones incluyeron la tradicional peregrinación a caballo de nativos de Villa Jiménez radicados en otras comunidades cercanas de los departamentos Río Hondo, Banda, y de distintos barrios de la ciudad Capital. Los fieles llegaron en bicicleta y a caballo, demostrando su devoción.
La capilla del Señor Hallado fue construida por los jesuitas en el Siglo XVIII. Fue oficialmente declarada Monumento Histórico Provincial y Patrimonio Cultural de la Provincia de Santiago del Estero el 17 de mayo de 2005, bajo la Ley Nº 6734, durante la primera gestión del ex gobernador Gerardo Zamora.
Esta distinción resguarda legalmente la conservación del edificio religioso (erigido originalmente hacia el año 1797), sus antiguos altares tallados a mano en madera y las valiosas y antiquísimas imágenes sacras de su interior, como el Amo Jesús, La Dolorosa, el Jesús Yaciente y San José.
