El día que Leonardo Simons se tiró del piso 13: el peso que cargaba y las tres cartas que dejó

El conductor parecía tenerlo todo, pero cargaba con un peso que lo quebró. Su mujer lo gritó a los periodistas apenas una hora después: "Las notas háganselas a Carlos en la cárcel". Qué había detrás de esa frase y qué decían las tres cartas que dejó.

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El día que Leonardo Simons se tiró del piso 13: el peso que cargaba y las tres cartas que dejó
El día que Leonardo Simons se tiró del piso 13: el peso que cargaba y las tres cartas que dejó

El 15 de octubre de 1996, Leonardo Simons llegó una hora antes a su trabajo. Saludó al portero, pidió los diarios y subió a su oficina en el piso 13 de avenida Córdoba al 1367. Una hora después, sus dos secretarias lo encontraron sentado en el marco de la ventana, de espaldas al vacío. Lo sujetaron del pantalón para evitar el salto, pero él se desabrochó el cinturón y cayó. Tenía 49 años y estaba en la cima de su carrera.

La noticia conmocionó al país. Simons conducía Ta Te Show por Telefé y su muerte ocupó las tapas de los principales diarios. Los canales de aire la televisaron en vivo. Hasta el mediodía, los reporteros se apretujaron en la vereda del edificio para filmar y entrevistar a los familiares que llegaban entre llanto y desesperación.

“Se suicidó por nada”

La reacción general fue de sorpresa. Ni los periodistas ni sus seguidores entendían cómo un hombre que parecía tenerlo todo —familia, amigos, dinero, fama y trabajo— había tomado esa decisión.

Sus seres queridos, en cambio, conocían su pesar. “Las notas háganselas a Carlos en la cárcel”, gritó a los reporteros, entre el enojo y la impotencia, Ruth Kisielnicki, la mujer de Simons, aproximadamente una hora después del suicidio.

Se refería al hermano de su marido, el ex juez Carlos Wowe, preso desde hacía tres meses en la cárcel de Caseros. Estaba acusado de cohecho, tentativa de cohecho y tenencia de arma de guerra, con una posible condena de cuatro a quince años. Wowe había sido denunciado por pedir una coima a Bernardo Neustadt a cambio de darle acceso al expediente de un juicio en el que el periodista estaba involucrado.

“[Leonardo] estaba pasando un mal momento. No soportaba que su hermano estuviera metido en algo semejante. No hablaba del asunto, se esforzaba por mantener el buen humor, pero nosotros sabíamos que estaba mal”, dijo Eugenio Gorkin, director de piso de Ta-Te-Show, a la revista Gente después de la muerte de su compañero.

Apenas se conoció la causa contra su hermano, Simons llamó a Neustadt. Según relató el periodista meses después, el conductor le comunicó lo avergonzado que estaba por el accionar de Wowe, con quien ya no tenía trato “desde hace tiempo”, y lo deprimido que se sentía. Tras el suicidio, Neustadt declaró: “Este muchacho, en un país donde nadie se pega un tiro por todo, se suicidó por nada”.

“Se me reventó la cabeza”: las tres cartas

Los peritos encontraron tres cartas manuscritas en el bolsillo del pantalón que Simons llevaba puesto el día de su muerte. Tres mensajes cortos para sus hijas, su mujer y sus amigos.

“Papá prefirió tomar esta actitud que cree valiente porque se me reventó la cabeza y es mejor que ser una carga de por vida para ustedes, estando en un manicomio. Las amo como a nadie amé en este mundo”, escribió, en lápiz y sin firma, en la nota que les dejó a sus hijas, Vanesa y Bárbara, producto de su primer matrimonio con la ex locutora Alicia Gorbato.

La carta dedicada a Ruth sugiere que Simons venía planeando el suicidio desde casi una semana antes: está fechada el 9 de octubre, seis días antes de que fuera encontrada. “Me diste 10 años de felicidad”, le dedicó a su esposa, y le pidió que cuidara a sus hijas “por el resto de sus vidas”.

La carta para sus amigos, a quienes prefirió no enumerar para no olvidar a ninguno, es de agradecimiento y también explicativa: “Mi bocho explotó y necesita paz”, escribió, antes de despedirse con un “hasta siempre”.

De la pobreza a la fama

“Éramos muy pobres”, solía contar Simons cuando le preguntaban por su infancia. Leonardo Simón Wowe, su verdadero nombre, era hijo de Raúl Wowe, un inmigrante polaco que llegó al país antes de la invasión nazi. La familia vivía en Villa Crespo, pero Raúl y su esposa, Zulema, tenían un pequeño almacén en La Paternal, donde Leonardo trabajó durante su adolescencia después de la escuela. A los 14 años ya hacía trabajos esporádicos como vendedor ambulante y animador de fiestas infantiles.

Pese a las dificultades, él y su hermano terminaron el secundario y fueron a la universidad. Leonardo se inscribió al mismo tiempo en la Facultad de Ingeniería y en el Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER). No se graduó en la primera, pero sí en la segunda. En 1968 recibió el título de locutor nacional y dos meses después consiguió trabajo en Canal 13, donde condujo La campana de Cristal y La Feria de la Alegría.

Su fama llegó años más tarde, cuando pasó a Canal 9 para conducir Música en Libertad, con María Isabel Ramírez. Trabajó 22 años en esa emisora, donde se lució con programas de éxito nacional como Sábados de la Bondad, Finalísima y El juego de los Matrimonios. En 1993 se sumó a Telefé, donde hacía Ta Te Show, el programa en el que trabajaba cuando tomó su última decisión.

Esta nota fue publicada originalmente el 15 de octubre de 2021.

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