El día que los canillitas de Catamarca dejaron de ser invisibles para el Estado
Silvia Iturre, viuda de un histórico canillita, contó cómo era reunirse en garajes y casas prestadas. Hoy, con la personería en mano, el sector logró algo que parecía imposible.
En un acto cargado de emotividad en la Casa de Gobierno, la Asociación de Canillitas Unidos de Catamarca recibió formalmente el decreto que le otorga su personería jurídica. El reconocimiento, esperado durante años, marca un antes y un después para los vendedores de diarios y revistas de la Capital, Valle Viejo y Fray Mamerto Esquiú.
La ceremonia fue encabezada por el ministro de Gobierno, Justicia y Derechos Humanos, Alberto Natella, junto al presidente de la flamante comisión directiva, Marcos Romero, y Silvia Iturre, referente del espacio y viuda del histórico canillita Ramón "Cacho" Iturre.
Un oficio que resiste
Durante el encuentro, Natella destacó la importancia de proteger una actividad tradicional, golpeada por la era digital y el comercio electrónico. "Este es un rubro que se transmite en familia, de tres o cuatro generaciones que llevan el trabajo con compromiso, con mucho frío y calor en cada parada", afirmó, y agregó que la personería jurídica es "el nacimiento institucional" que les permitirá gestionarse y acceder a capacitaciones en e-commerce y herramientas digitales para reconvertirse.
Marcos Romero, presidente de la asociación, celebró el logro tras dos años de gestiones y adelantó que el próximo objetivo es conseguir una sede social propia. "Antes nos reuníamos en la calle, en un garaje o en una casa particular. Ahora con los papeles en mano vamos a buscar un espacio físico para poder reunirnos y construir nuestro espacio", explicó.
La dura realidad del sector
Silvia Iturre, por su parte, puso sobre la mesa la difícil situación económica que atraviesan los canillitas. "Un canillita que lleva 10 mil pesos por día a su casa no tiene obra social, ni cobertura de sepelio, ni seguro por accidentes", detalló, y remarcó que este paso es fundamental para mejorar la calidad de vida de las familias que están detrás. Además, mencionó que buscan capacitaciones en oficios y gestionan una audiencia con el intendente para recuperar un predio en el barrio Villa Cubas, que una ordenanza de 2008 destinaba a plaza o sede.
Tras la firma de las actas constitutivas, los representantes presentaron un petitorio para coordinar una agenda conjunta con el gobernador Raúl Jalil, enfocada en la contención social, el equipamiento y el fortalecimiento previsional de los canillitas en todo el Valle Central.