El día que Misiones se vistió de blanco: nevadas históricas en Oberá e Irigoyen
¿Te imaginas despertar y ver tu ciudad cubierta de nieve? En 1964 y 1965, dos localidades misioneras vivieron esa experiencia única. Conocé los testimonios que aún recuerdan aquel milagro climático.
El 20 de agosto de 1965, los habitantes de Oberá fueron testigos de un fenómeno que jamás imaginaron: la llovizna se convirtió en aguanieve y luego en una nevada intensa que cubrió la ciudad. La sorpresa fue tal que muchos salieron a hacer muñecos de nieve, algo que solo habían visto en libros.
Nely, una vecina que evocó aquel día para PRIMERA EDICIÓN, recordó: "No fue sólo aguanieve, no, fue nieve y mucha, tanto que salimos a hacer muñecos como veíamos en los libros". Otra vecina, que también habló con este diario, describió el asombro general: "Hacía mucho frío y el día estaba gris. De repente se veía caer del cielo unos copos blancos que colgaban de los árboles y empezaban a cubrir el suelo, muchos nos asustamos. No sabíamos que era eso".
El relato de José: una aventura inolvidable
José, que tenía 15 años en ese momento, contó cómo vivió esa jornada: "Recuerdo muy bien, estaba en casa con mi mamá. Hacía frío y era un día lluvioso. Justo había una campaña en el Centro Cívico, una movilización para juntar ayuda para los inundados de Panambí. Empezó a caer esa agua que después se transformó en copos, salí de casa y me fui a la plaza San Martín, la gente se juntaba y los chicos jugaban a tirarse con copos, hacían muñecos, así que cuando volví a casa ligué un reto de mi mamá, porque había desaparecido".
La imagen que quedó grabada en los testigos fue la de una ciudad completamente blanca. "Nunca esperamos tener un día de nieve. Fue una nevada en serio, no era esa aguanieve que se derretía con el contacto con la tierra: se acumulaba sobre vehículos, calles, plazas… La ciudad quedó cubierta y blanca", describió José.
Un año antes, en Irigoyen
Pero Oberá no fue la única localidad misionera que vivió este milagro climático. Exactamente un año antes, el 20 de agosto de 1964, Bernardo de Irigoyen amaneció cubierto de blanco. "Parecía un paisaje de Suiza", decían los asombrados vecinos.
Haydeé Soley, que llegó al pueblo en 1961, recordó que ese día no hizo mucho frío y que la gente dejó de lado sus tareas para disfrutar del fenómeno. "Muchas personas no prepararon el almuerzo porque estaban muy entusiasmadas con el paisaje y no salían de su asombro; fue todo un acontecimiento", acotó.
María Mussini también guarda un recuerdo especial: su papá no fue a trabajar "porque donde vivíamos había muchos pozos y ese día todo estaba cubierto de nieve y era muy peligroso salir de la casa".
A pesar de que los lugareños esperaron que el fenómeno se repitiera, nunca volvió a nevar en Misiones. Sin embargo, esas dos fechas quedaron en la memoria colectiva como un capricho de la naturaleza que, por un día, transformó el paisaje subtropical en un escenario de película.