El día que San Juan se siente en el Colón: llega una gala que promete cambiar la escena local
El 27 de septiembre, San Juan recibe una gala con bailarines del Teatro Colón. Pero lo que parecía una simple función esconde una historia de legado, tensiones internas y una promesa que el director no esquivó: "Seguro que tomé esa posta". ¿De qué se trata?
El próximo 27 de septiembre, el Teatro Municipal de Capital será escenario de una gala que promete quedar en la memoria de los sanjuaninos. Buenos Aires Ballet (BAB), la compañía independiente que dirige Federico Fernández, primer bailarín del Teatro Colón, desembarcará con un elenco íntegramente formado por artistas del coliseo porteño.
La función, que comenzará a las 20:30, tendrá una duración de una hora y media y un formato de gala. "El formato de gala significa que vamos a hacer varias piezas del repertorio clásico Internacional; y en la segunda parte hacemos grandes éxitos de Astor Piazzolla con coreografías montadas especialmente para Buenos Aires Ballet", explicó Fernández a DIARIO DE CUYO.
El programa incluirá extractos de clásicos como Coppelia, El Corsario y El Talismán —que el director definió como "uno de los pas de deux más brillantes del repertorio"—, además de la pieza contemporánea Cuerdas.
Un anticipo de lo que vendrá
La visita de BAB no será un hecho aislado. En noviembre, el Ballet del Teatro Colón, bajo la dirección artística de Julio Bocca, regresará a San Juan para presentar la versión completa de El lago de los cisnes, en el marco de los 10 años del Teatro del Bicentenario. "Por eso ahora no presentamos ningún fragmento de El Lago de los Cisnes porque respetamos que en noviembre vamos a estar junto a Camila Bocca", señaló Fernández.
La posta de las grandes estrellas
Consultado sobre si su compañía recoge el legado de figuras como Julio Bocca, Maximiliano Guerra o Iñaki Urlezaga, el bailarín no dudó: "Seguro que tomé esa posta". Y amplió: "El Ballet Argentino de Julio Bocca, el del Mercosur, de Maximiliano Guerra, el Ballet Concierto de Iñaki Urlezaga, eran compañías que en algún momento convivieron, que giraban por la Argentina y desaparecieron. Fue un espacio que quedó vacío. Nosotros no tomamos la personalidad, la figura, el nombre, pero sí tomamos un espacio de danza".
Fernández fundó Buenos Aires Ballet hace 15 años con un objetivo claro: que los bailarines no se queden solo en la sala de ensayo. "Nació principalmente para dejar de ser bailarines de sala de ensayo y estar más presentes arriba del escenario, que se formen bailarines, que se fogueen, y los ya experimentados, tener otro espacio extra donde mostrar nuestro trabajo", recordó.
"Buenos Aires Ballet tiene ese nombre. Me parece que era importante poder construir algo que pueda perdurar más allá de los nombres de los bailarines. Que no desaparezca una compañía porque ese bailarín ya dejó de bailar", declaró.
Y agregó: "Pero sí, realmente nos damos cuenta que ocupamos un espacio que dejaron estrellas de la danza argentina. Y lo que generamos, me genera una emoción que también va más allá de la danza. No sé, veo que el bar de al lado del teatro se llena después de una función, que hay un círculo virtuoso, productivo que se genera a través de la cultura y eso me emociona y me da más ganas de seguir construyendo una compañía independiente que recorra toda la Argentina".
Ballet con batuta propia
Al frente de su propia compañía, Fernández toma todas las decisiones. "En esta compañía independiente soy el director, entonces las decisiones las tomo yo. Si bien charlo y llegamos a un acuerdo, en general elijo el repertorio, elijo las bailarinas y los ensayos", contó, marcando la diferencia con su rol en el Colón, donde "uno acata una orden".
Esa experiencia de gestión le sirvió para formarse profesionalmente. "Aprendí mucho, llevo 15 años al frente de Buenos Aires Ballet. Empecé muy jovencito con esta compañía y creo que me fui formando para el día de mañana quizás tal vez ser director también de una compañía oficial o de otra compañía privada o ejercer algún lugar donde pueda gestionar y producir la cultura", afirmó. Consultado sobre si le gustaría conducir el cuerpo estable del máximo coliseo argentino, respondió sin dudar: "Sí, claro. Yo tengo un cariño muy grande por el Teatro Colón, por la cultura estatal. Me parece que se necesita gestionar con conocimiento, pero principalmente con amor a lo público".
Los reclamos que no cesan en el Colón
Fernández también se refirió a las problemáticas que atraviesa el cuerpo de baile del Teatro Colón. "Hace muchos años que estamos sin concurso para puestos estables y hay alrededor de 25 o 30 bailarines contratados", advirtió. A eso se suma el régimen previsional, que genera un "cuello de botella": la insuficiencia económica de los retiros voluntarios obliga a muchos bailarines a permanecer hasta la edad jubilatoria ordinaria, bloqueando el recambio generacional. "Es muy difícil tomar ese retiro y el bailarín queda esperando hasta los 60 o 65 años", explicó.
En cuanto a la relación con las autoridades, aclaró: "Julio Bocca es el director artístico del ballet, eso quiere decir que no está presente en lo que es administrativo". Y remarcó: "No hay lucha contra Julio ni con Julio, para nada. Sí estamos en nuestra lucha interna de preservar los puestos estables y de querer que haya concurso para cubrir esos cargos".
Donde sí puso el foco fue en el rol de África Guzmán, mano derecha de Bocca. "La parte administrativa está en manos de una persona que nosotros realmente no conocíamos. Es española, llegó el año pasado a la Argentina y tomó la dirección de la mano de Julio obviamente", contó. "Es muy difícil estar dirigidos por personas que no vivieron la historia del Teatro Colón, de sus bailarines y de sus luchas. Muchas veces se nos marca como caprichosos o como empleados municipales como una cuestión despectiva sin entender lo importante que es ser un empleado municipal de la cultura de la Ciudad de Buenos Aires y lo que nosotros queremos preservar y cuidar", sostuvo.
Para Fernández, "a veces se pierde la fluidez de diálogo entre los bailarines y la dirección por estas diferencias, especialmente de lo que somos los argentinos con nuestro Teatro Colón"; y concluyó: "quizás una persona que vivió toda su vida en el exterior o es extranjera necesita conocer y sentirlo también".
La cita en el Teatro Municipal
Buenos Aires Ballet
Día: 27 de septiembre
Hora: 20:30
Lugar: Teatro Municipal de Capital (Mitre pasando Mendoza)
Entradas: $40.000 y $50.000, a través de Entradaweb.