El día que un abogado de Médano de Oro le declaró la guerra al INV: hoy cumpliría 100 años
¿Qué dirigente viñatero se animó a pedirle la renuncia al general que manejaba el INV? Nació en Médano de Oro, fue abogado y hoy cumpliría 100 años.
Onofre Sansó nació un 26 de septiembre, a metros de la Ruta Nacional 40, en Médano de Oro. Hoy cumpliría 100 años. Fue el mayor de seis hermanos, hijo de inmigrantes españoles, y se convirtió en uno de los dirigentes viñateros más combativos que recuerda San Juan. Su figura quedó marcada a fuego por una decisión que pocos se animaban a tomar: pedir públicamente la renuncia del general que presidía el Instituto Nacional de Vitivinicultura.
Abogado recibido en la Universidad Nacional de Córdoba, fue uno de los primeros letrados de Médano de Oro, asesor letrado de la Policía de San Juan y conjuez federal. Pero su nombre se hizo popular cuando fue elegido dos veces presidente de la Federación de Viñateros de San Juan, en plenas décadas del 60 y 70, años de dictaduras, gobiernos de facto y fuertes caídas económicas.
La pulseada con el INV
En esos años, los enfrentamientos entre los viñateros y el Instituto Nacional de Vitivinicultura, presidido durante mucho tiempo por el general de brigada Aniceto Pérez, fueron duros. Sansó defendía los derechos del sector desde los despachos y también desde la calle, sin titubeos. Cuando hablaba por los medios, su voz en alto no dejaba dudas: su papel de defensor de los viñateros era sagrado y no pararía hasta conseguir un precio justo para el kilo de uva.
Diario de Cuyo reflejó aquellas luchas. En sus páginas aparecieron crónicas de las eternas disputas y varias entrevistas a don Onofre. El dirigente llegó a firmar una nota pública pidiendo la renuncia del general Pérez al frente del INV. Esto ocurrió después de que se descubriera adulteración de vinos y falta de controles estrictos en la comercialización, lo que devaluaba considerablemente el precio base de la uva.
Un legado que trasciende la vitivinicultura
Además de su rol gremial, Sansó fue director de la Corporación Agro Vitícola Comercial e Industrial (CAVIC) en representación de los viñateros y llegó a ser vicepresidente del Club Español. Casado con Gladis Quiroga, maestra, tuvo cuatro hijos: Guillermo, Graciela, Hugo y Ana Beatriz.
Uno de sus gestos más recordados con la comunidad sanjuanina fue la donación del terreno para la construcción de la Escuela "Pedro Álvarez", en Calle 13 entre Ruta 40 y Alfonso XIII.
El ingeniero Juan José Ramos, actual presidente de la Federación de Viñateros, lo conoció cuando era un dirigente muy joven y lo recuerda como un luchador constante y convencido: "Yo le admiraba su capacidad de trabajo en la eterna lucha de los viñateros y hablé varias veces con él".
Fue declarado "Ciudadano Ilustre de San Juan" post mortem en 2008 y "Vecino Ilustre" de Pocito en 2019. Tenía solo 54 años cuando falleció en Estados Unidos, donde se trataba una compleja dolencia, el 17 de noviembre de 1980. Su figura de dirigente comprometido con los productores sanjuaninos ya está en la historia de los grandes luchadores por San Juan.