El difícil momento de las cooperativas misioneras: energía, morosidad y una amenaza impositiva
¿Cómo afectan a las cooperativas misioneras el aumento de la energía y la morosidad? Un proyecto sobre Ganancias podría encarecer los servicios.
Las cooperativas misioneras enfrentan una tormenta perfecta: el costo de la energía se disparó, los usuarios pagan cada vez más tarde y un proyecto nacional sobre Ganancias podría encarecer aún más los servicios. Así lo describió el ministro de Acción Cooperativa, Mutual, Comercio e Integración, Matías Vilchez, en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
El funcionario mantuvo una reunión con representantes del sector y miembros de la Federación de Cooperativas Eléctricas de Misiones, que agrupa a nueve entidades, para analizar los problemas más urgentes y las iniciativas que se debaten a nivel nacional.
El certificado MiPyME y el costo de la energía
Uno de los temas que salió a la luz fue la dificultad para acceder al certificado MiPyME, un trámite que luego impacta en las habilitaciones necesarias para que las cooperativas puedan cobrar sus servicios. Pero el foco de la preocupación estuvo en los costos: el precio de la energía subió “muchísimo”, según Vilchez, y el problema no es solo de las cooperativas, sino de todos los usuarios misioneros.
El Gobierno provincial, junto con Energía de Misiones y Hacienda, busca alternativas para aliviar una situación que se refleja directamente en las facturas. Además, el ministro señaló un cambio en el mercado eléctrico: hay empresas que compran energía directamente a CAMMESA, sin pasar por la distribuidora provincial ni por las cooperativas, lo que afecta el esquema de distribución.
Vilchez admitió que el tema es técnico y que todavía está aprendiendo: “Hace un mes atrás tenía dificultades en repetirte esto”, confesó, aunque aseguró que intenta explicarlo de manera sencilla.
La amenaza del Impuesto a las Ganancias
Otro punto que preocupa al sector es un proyecto legislativo nacional que, según el ministro, dejaría un “gris” sobre el tratamiento del Impuesto a las Ganancias para las cooperativas. Actualmente, estas entidades están exentas por su naturaleza sin fines de lucro, pero una modificación podría generar una nueva carga impositiva que se trasladaría a los servicios.
“Si cobran el Impuesto a las Ganancias, el valor de la energía aumenta y ese valor que aumenta se traslada al usuario”, advirtió Vilchez, quien también señaló que una carga adicional comprometería las finanzas de entidades que ya operan con un presupuesto muy ajustado.
Producción: hay mercado, falta oferta
No todo es negativo. Vilchez destacó que en sus recorridas encontró cooperativas con buena producción, comercialización e incluso exportación. Mencionó casos como Flor de Jardín y productos misioneros que llegaron a supermercados, además de los quesos provinciales.
En algunos rubros, el problema no es vender, sino producir lo suficiente: “El problema no es el mercado de la venta, sino el problema de la producción”, resumió. Por eso, cada cooperativa necesita una mirada particular, desde las que deben cambiar bombas hasta las que tienen dificultades productivas específicas.
Morosidad: pagos que llegan tarde
La cobranza es otro dolor de cabeza. Vilchez no dio un porcentaje exacto, pero admitió demoras en casi todos los sectores. Usó un ejemplo cotidiano: “Antes pagábamos el 5, ahora estamos pagando el 10, y a veces nos cuesta un poquito”. La situación económica general hace que a las familias les cueste generar ingresos y llegar a fin de mes, y los servicios públicos no escapan a esa realidad.
Eso genera un problema financiero para las cooperativas, que deben pagar a sus proveedores entre el 1 y el 10 de cada mes, pero recién reciben la mayor parte de la recaudación después del día 10. La tensión sobre las cajas es constante, especialmente cuando los usuarios cobran sus ingresos o programas nacionales en fechas específicas. Vilchez pidió promover el pago de tasas y servicios, pero contemplando las dificultades reales de la gente.
Miscoopgas: el costo del transporte y el problema de las garrafas
La situación de Miscoopgas, la cooperativa que distribuye y fracciona GLP en Misiones, mereció un análisis aparte. El principal problema es el costo de traer el gas a una provincia sin red domiciliaria de gas natural, donde el GLP y la leña son fundamentales. El flete y la distribución elevaron los costos, y aunque las ventas habían caído, ahora muestran una recuperación.
Pero hay otro tema: las garrafas. La garrafa blanca identifica a la cooperativa, pero al intercambiarse entre usuarios y empresas, los envases pueden terminar en manos de otros operadores sin que haya un mecanismo claro para que vuelvan a su dueño original. Vilchez habló de un “gris” normativo y de un problema de seguridad, ya que las garrafas requieren controles periódicos y las empresas son responsables de su estado.
El ministro reconoció que es un tema complejo y que intentó simplificarlo para hacerlo entendible. En el fondo, lo que busca el Gobierno provincial es relevar las necesidades del sector, porque no hay una única solución: la energía, el financiamiento, los tiempos de cobro, la materia prima, las regulaciones y la logística se mezclan en realidades muy distintas.