El dilema de Rosario: la IA promete más productividad, pero ¿a qué costo para el empleo frágil?
Un informe de Poliedro revela que la IA podría formalizar empleos o profundizar la precariedad en Rosario, donde el salario mínimo apenas cubre una cuarta parte de la canasta básica.
Un informe del centro de estudios Poliedro, liderado por la exconcejala Julia Irigoitia, pone sobre la mesa una pregunta incómoda: ¿la inteligencia artificial será una herramienta para formalizar empleos o un acelerador de la precarización en Rosario? Con una tasa de desocupación del 8,2% y un salario mínimo que apenas cubre una cuarta parte de la Canasta Básica Total, la ciudad enfrenta un escenario laboral ya de por sí frágil.
¿Qué dicen los números del mercado laboral rosarino?
Según datos del primer trimestre de 2026, el Gran Rosario cuenta con 709 mil personas económicamente activas. De ellas, 651 mil están ocupadas y 58 mil desocupadas. Pero la tensión es mayor: 101 mil ocupados buscan otro trabajo y 63 mil son subocupados. La tasa de desocupación local (8,2%) supera el promedio nacional (7,8%), mientras que la presión laboral alcanza el 14,3% y la subocupación el 8,9%.
Los ingresos también preocupan. El salario mínimo de julio es de 372.400 pesos, frente a una Canasta Básica Total de casi 1,5 millones para un hogar de cuatro personas. Es decir, un salario mínimo apenas representa una cuarta parte de ese monto.
IA: ¿amenaza u oportunidad?
El informe de Poliedro no ve a la inteligencia artificial como un exterminador de empleos, sino como un reorganizador de tareas. Administrar, vender, producir, atender clientes, diseñar, controlar procesos y tomar decisiones son funciones que podrían modificarse. El impacto dependerá de la inversión, la adopción tecnológica y las políticas públicas.
A nivel nacional, se estima que el 54% del empleo formal privado (unos tres millones de puestos) está en ocupaciones donde al menos la mitad de las tareas podrían ser expuestas a la IA generativa. Comercio, profesionales, directivos y administrativos son los más expuestos; industria, transporte, logística, hotelería y gastronomía están en un nivel intermedio.
En Rosario, el comercio y los servicios serían los primeros en transformarse. Atención al cliente, ventas, marketing, gestión de stock, facturación y análisis de demanda son áreas de cambio rápido. La industria también se vería afectada, aunque en tareas como mantenimiento predictivo, control de calidad o logística.
Pymes: el corazón productivo de Rosario
Rosario tiene 17.876 unidades productivas registradas. El 97% son micro y pequeñas empresas, que generan menos de la mitad de la facturación. El comercio y los servicios explican más del 76% de la facturación. Una encuesta nacional revela que el 41,6% de las pymes ya usa alguna aplicación de IA, pero la adopción es poco planificada: el 56% está en etapa experimental, el 57% no mide su impacto, solo el 4% tiene presupuesto específico y el 4,5% incorporó personal especializado.
El informe diferencia el uso aislado de herramientas (redactar textos, responder mensajes) de una adopción productiva. La mejora estructural llega cuando la IA se integra a procesos como ventas, reducción de errores, gestión de stock o capacitación.
Precariedad invisible: ocupados sin protección
Las estadísticas tradicionales no logran captar las nuevas formas de precariedad. Una persona que perdió su empleo formal y ahora trabaja como chofer de aplicación o repartidor aparece como ocupada, aunque tenga ingresos insuficientes y carezca de protección social. La llamada “uberización” absorbe defensivamente a desplazados del empleo protegido, aunque algunos valoran su flexibilidad.
El informe advierte: “La precariedad ya no es la excepción: es una forma corriente de vincularse al mercado laboral que las estadísticas tradicionales todavía no logran nombrar del todo”.
¿Qué puede hacer Rosario?
La tesis central es que la IA no es buena ni mala por sí misma. Si se aplica sobre empresas formalizadas, trabajadores capacitados y pymes digitalizadas, puede ampliar oportunidades. Pero si se implanta en un territorio con informalidad y bajos ingresos, puede acelerar la segmentación, reducir costos y administrar la precariedad mediante algoritmos.
El informe propone una agenda productiva transversal que involucre a municipio, Provincia, Nación, universidades, empresas, sindicatos y el sistema científico-tecnológico. Entre las medidas: simplificar trámites, disponibilizar suelo productivo, conectar pymes con tecnológicas, capacitar en tareas concretas y usar información local para políticas focalizadas.
La conclusión es clara: Rosario no puede cambiar el ciclo económico nacional, pero sí puede actuar sobre las condiciones que definirán si la IA mejora el trabajo local o profundiza sus problemas.