El dinero de la nafta que no llega a las rutas: San Juan salió a cubrir un faltante millonario
¿Dónde está la plata de la nafta? Un informe revela que solo se ejecutó el 18,5% de lo recaudado para rutas. San Juan, con fondos propios, avanza en obras clave. Los detalles.
Mientras el Estado nacional apenas ejecutó el 18,5% de lo recaudado por el impuesto a los combustibles para mantener las rutas, San Juan decidió poner plata propia para que las obras no se paralicen. ¿Qué hay detrás de esta decisión?
Un informe periodístico destapó lo que muchos sospechaban: los fondos que los argentinos pagan en cada carga de nafta para el mantenimiento de las rutas nacionales no estarían llegando a su destino. Según los datos difundidos, en el período analizado se recaudaron alrededor de $1,5 billones, pero solo una cuarta parte se habría usado para el fin previsto por ley.
El resto, habría ido a parar a operaciones financieras y al sostenimiento de las cuentas nacionales, en lugar de invertirse en infraestructura vial. Esta situación generó fuertes cuestionamientos y puso en alerta a las provincias, que ven cómo se deterioran corredores clave para su economía.
La subejecución en números
Los niveles de subejecución son elocuentes y muestran una tendencia preocupante. En 2024, apenas el 11,3% de lo recaudado se utilizó para la finalidad establecida por ley. En 2025, el porcentaje subió al 39%, pero entre enero y mayo de 2026 volvió a caer al 18,5%.
Esto significa que, de cada 100 pesos que se recaudan para las rutas, más de 80 no se invierten en el objetivo para el que fueron creados. Una situación que impacta directamente en el estado de las rutas nacionales que atraviesan el país, incluyendo las de San Juan.
¿Qué significa para San Juan?
El tema es especialmente sensible para la provincia cuyana, que tiene varias rutas nacionales que requieren obras de mantenimiento, reparación y mejoras. Uno de los casos más emblemáticos es el de la Ruta Nacional 40 Sur, cuya obra había sido reactivada en los últimos meses pero volvió a paralizarse por la falta de pago de los certificados a la empresa encargada.
Ante este escenario, el Gobierno provincial decidió no quedarse de brazos cruzados. San Juan asumirá la gestión y ejecución de mejoras en cinco rutas nacionales: las rutas 40, 20, 153, 150 y 149, a pesar de que la administración corresponde al Estado nacional.
La provincia usará fondos propios para afrontar obras que, en principio, deberían contar con financiamiento nacional. Una decisión que tiene un fuerte impacto en la transitabilidad y en la actividad productiva de la región.
La Circunvalación, una de las obras clave
Dentro de este plan, una de las obras de mayor impacto para los sanjuaninos es la repavimentación de la Avenida de Circunvalación, también conocida como Autopista 014. Durante esta semana comenzarán los trabajos en uno de los principales corredores viales de la provincia, utilizado a diario por miles de vehículos.
La obra busca mejorar las condiciones de circulación y reducir los riesgos para los conductores, en un punto neurálgico del tránsito local.
El reclamo que crece en Mendoza
La situación reabre un debate que excede a San Juan: ¿qué pasa con el dinero que los argentinos pagan específicamente para sostener las rutas nacionales? Desde Mendoza ya surgieron planteos para que esos recursos vuelvan a destinarse al objetivo para el que fueron creados. Incluso, se mencionó la posibilidad de revisar el esquema impositivo que impacta sobre el precio de los combustibles.
El reclamo tiene además un componente económico: el precio de los combustibles incide directamente en los costos de transporte y, por lo tanto, en el valor de numerosos bienes y servicios.
San Juan tomó la iniciativa
En la provincia, por el momento, no hubo un planteo público similar al de Mendoza. La estrategia adoptada fue avanzar directamente con obras y reparaciones mediante recursos propios. Incluso, se contempla el aporte de la empresa Vicuña para trabajos vinculados a la Ruta Nacional 40 Norte.
La decisión provincial apunta a garantizar que los principales corredores nacionales que atraviesan San Juan mantengan condiciones adecuadas de transitabilidad, especialmente para el transporte de cargas y la actividad productiva.
El debate, sin embargo, continúa abierto: mientras los automovilistas siguen pagando el impuesto incluido en el precio de los combustibles, las provincias comienzan a asumir con recursos propios obras que históricamente estuvieron bajo responsabilidad nacional. Para San Juan, el desafío es doble: sostener rutas estratégicas para su economía y evitar que la falta de inversión termine afectando la seguridad y la circulación cotidiana de los sanjuaninos.