El diputado que no piensa renunciar: Orellana rompió el silencio y cargó contra la causa
El diputado Gerardo Orellana rompió el silencio tras quedar imputado por presuntas irregularidades en pensiones. ¿Qué dijo sobre su futuro en la Cámara?
El escándalo político que sacude al departamento Anta sumó un nuevo capítulo. Gerardo Orellana, diputado provincial, decidió hablar después de quedar imputado en la investigación por presuntas irregularidades en la tramitación de pensiones por discapacidad. Y su mensaje fue claro: no tiene intenciones de dar un paso al costado.
En una entrevista con Somos la Mañana, el legislador salió al frente de las acusaciones y defendió su trayectoria como médico y exintendente de Joaquín V. González. Pero el momento más tenso llegó cuando le preguntaron si evaluó alejarse de la Cámara de Diputados mientras la Justicia avanza.
“No es cierto, no es cierto”
Orellana fue directo al ser consultado sobre su participación en el presunto esquema ilegal. “No es cierto, no es cierto. Si no, no estaría acá poniendo el pecho”, afirmó con firmeza.
El diputado también se mostró ofendido por la situación. “Yo me siento, le digo la verdad, ofendido por esta situación. Por eso estoy acá, me siento dolido porque siempre obré bien”, manifestó durante la entrevista.
¿Renuncia? La respuesta fue contundente
Cuando le consultaron sobre su futuro en la legislatura, Orellana fue tajante: “Es que no hay razón, es una situación injusta”. De esta manera, descartó cualquier posibilidad de apartarse voluntariamente de su banca.
La postura del legislador cobra mayor relevancia política después de que en Diputados no prosperara el tratamiento sobre tablas de un proyecto que buscaba suspenderlo preventivamente. Ahora, su defensa se prepara en el marco de un expediente que, según explicó, todavía está siendo analizado por sus representantes legales.
“A la brevedad posible vamos a hacer nuestro descargo como corresponde cuando tengamos los elementos que tenemos que estamos buscando”, anticipó Orellana, dejando en claro que no piensa quedarse de brazos cruzados.