El dique de Las Termas de Río Hondo libera un caudal inusual y activa la alerta naranja
El dique libera agua a un ritmo inusual y las alarmas se encienden. ¿Qué está pasando con la cuenca y qué riesgos reales hay para las zonas cercanas al río? Los detalles del operativo de monitoreo.
Un aumento repentino en el ingreso de agua a la represa obligó a incrementar la erogación a niveles que generaron un espectáculo inusual y preocupación en la zona. Protección Civil emitió una alerta naranja ante el considerable movimiento del caudal, aunque descartó desbordes importantes.
El dique de Las Termas de Río Hondo registró en las últimas horas un fuerte incremento en la cantidad de agua que libera. Este cambio se debe a un mayor volumen de ingreso desde la cuenca que alimenta la represa, lo que generó un importante movimiento en el embalse. Las escenas del caudal fueron captadas en diversos videos que circularon en redes sociales.
Según la información oficial, desde las 0 horas de este sábado, el caudal liberado aguas abajo alcanzó los 805 metros cúbicos por segundo. Esta cifra, considerada considerable por las autoridades, es una respuesta directa al aumento del volumen de agua que llega al dique desde la cuenca superior.
Este nivel de erogación generó una escena impactante en la estructura de la represa, donde se pudo observar la gran cantidad de agua que es liberada hacia el río Dulce. Este fenómeno no suele verse con frecuencia, especialmente cuando el nivel del dique se mantiene en parámetros estables y sin grandes variaciones.
¿Qué medidas se tomaron ante el aumento del caudal?
Ante este escenario, Protección Civil de la Municipalidad de Las Termas de Río Hondo volvió a emitir un alerta naranja. La medida se adoptó debido al incremento significativo del caudal que se dirige aguas abajo del dique, lo que modifica las condiciones normales del río.
Desde el organismo aclararon que, pese a la alerta, no se esperan desbordes de consideración. Sin embargo, realizaron una advertencia clave: podrían registrarse filtraciones o acumulación de agua en sectores bajos o cercanos al cauce principal. Las zonas más susceptibles serían aquellas aledañas al río, donde el terreno puede saturarse con mayor facilidad.
Las autoridades confirmaron que se mantiene un monitoreo permanente y constante de la situación hidrológica. Este seguimiento es crucial, ya que el nivel futuro de erogación dependerá directamente del comportamiento de la cuenca en las próximas horas y del volumen de agua que continúe ingresando a la represa.
La situación pone en evidencia la dinámica cambiante de los recursos hídricos en la región y la importancia de los sistemas de control y alerta temprana. Los vecinos de zonas ribereñas están atentos a las actualizaciones oficiales mientras el dique gestiona el considerable aporte de agua recibido.