El director patagónico que conquistó Netflix: la historia detrás de la serie de Moria Casán
¿Cómo pasó de escribir obras en Patagones a dirigir la serie de Moria Casán en Netflix? Javier Van de Couter revela los secretos de su carrera y su vínculo con la Comarca.
Antes de que Netflix lo convocara para dirigir la serie sobre Moria Casán, Javier Van de Couter ya escribía obras de teatro en su adolescencia, entre los 14 y los 17 años, en Carmen de Patagones y Viedma. Hoy, con 50 años, está al frente de 'Moria', una producción que reconstruye la vida de una de las figuras más emblemáticas de la Argentina, pero su camino comenzó mucho antes, en la Comarca.
Un origen marcado por la vocación
«Soy oriundo de Patagones pero nací en Viedma. Me identifico con Patagones y con Viedma, con la Comarca», cuenta el director en diálogo con Diario RÍO NEGRO.
Su vínculo con el teatro nació en la adolescencia, cuando escribía obras que luego representaba con sus compañeros de secundaria en los Juegos Bonaerenses. «La vocación fue tan fuerte esa, tan contundente», recordó.
La televisión también fue una ventana al mundo audiovisual. «En las ciudades chicas, y más en mi época, la cultura televisiva era una información muy contundente. La ficción te formaba un poco y, en lo personal, me inspiraba», explicó.
Ese deseo lo llevó a Buenos Aires en 1994 para estudiar en el entonces Conservatorio Nacional de Arte Dramático, hoy Universidad Nacional de las Artes (UNA). Allí encontró una formación clave: «Historia del arte, actuación, puesta en escena y distintas herramientas que terminaron construyendo su mirada».
El respaldo de su familia fue fundamental: «Acompañaron aquella decisión en un momento en que dedicarse al cine, la escritura o el arte no aparecía necesariamente como un camino sencillo».
Los primeros pasos en televisión
Gracias a Cristina Casadei, directora de arte de Patagones, contactó a la actriz Alicia Bruzzo, quien había trabajado con Alejandro Doria y realizaba unitarios. Ese encuentro le abrió las puertas de un canal y su carrera profesional despegó.
A los 21 años empezó a trabajar y pronto se involucró en la escritura de tiras y ficciones. El guion terminó marcando su vínculo con el mundo audiovisual, con trabajos como El tiempo no para y Tumberos.
Patagones, su ADN
A pesar de los años en Buenos Aires, Patagones sigue siendo su lugar en el mundo: «Es como mi familia, son mis amigos. Sigo en contacto con la Comarca. Es mi historia, mi ADN», afirmó.
En Buenos Aires encontró su «aldea de artistas», pero su origen siempre lo remite a Patagones.
De la masacre de Patagones a Moria
Antes de Netflix, Van de Couter dirigió Implosión, película sobre la masacre de la Escuela Islas Malvinas de Carmen de Patagones en 2004, protagonizada por los sobrevivientes Rodrigo Torres y Pablo Saldías, que ganó el Gran Premio del BAFICI 2021.
También dirigió Mía y Cris Miró (Ella), y fue guionista en Historia de un clan, Tumberos, El tiempo no para, Criminal y Los siete locos.
El desafío de contar a Moria
La propuesta llegó de la mano de Mercedes Renkel (productora de About) y Erika Halvorsen (gerenta de contenidos de Netflix). Para el director, había una conexión personal: «Moria es un personaje que me acompañó siempre. La vengo viendo a través de la tele con mis viejos».
«Sentía que tenía muchos puntos en común con cosas que me interesan, Moria es una forma de estar en el mundo y eso me sedujo», explicó. Pero trabajar con alguien a quien admiraba desde lejos produjo un descubrimiento: «A una figura que uno admira suele sentirla lejana... Y de repente se volvió una persona muy cercana».
Moria: la mujer detrás del personaje
La serie también explora su intimidad. «Cuando la serie expone al personaje en su intimidad se vuelve más frágil y quizás eso hubo que trabajarlo mucho. Hay que cuidarla», señaló.
«Busqué sus silencios, quizás sus pensamientos no dichos, sino dichos a través de una mirada, de una interpretación», contó.
Las interpretaciones de Griselda Siciliani, Cecilia Roth y Sofía Gala Castiglione fueron clave para mostrar una Moria «más para adentro».
Un aprendizaje para el director
Para Van de Couter, trabajar con Moria fue un aprendizaje: «No hay regla de guion para contar una vida y eso fue un aprendizaje para mí, que vengo del relato», reflexionó.
La experiencia también significó llevar una historia argentina a una plataforma internacional. Pero detrás del estreno está la continuidad de un deseo: «Siempre imaginé trabajar de lo que amaba. Nunca renuncié a esa idea».
Recuerda cuando dejó Patagones para estudiar en Buenos Aires y formuló frente al mar su intención de vivir de lo que amaba: «Fue un deseo tan contundente que nunca dudé que iba a suceder».
«Me visualicé y seguí esa imagen. Seguí creyendo en esa imagen y, esté donde esté, tengo ganas de hacer eso e ir hacia ahí», concluyó.