El DJ correntino que empezó con una guitarra a los 8 y hoy le pelea la pista al chamamé
Empezó con una guitarra a los 8 años y hoy es una de las caras de la electrónica del Nordeste. Jero Casco acaba de recibir un premio que no esperaba y contó cómo fue el momento exacto en que escuchó su nombre.
Jero Casco acaba de ganar el Premio Iberá en música electrónica y se consolida como una de las figuras de la escena del Nordeste, un fenómeno que crece a paso firme y que hasta tuvo al vicegobernador Pedro Braillard Poccard ensayando un set en las escalinatas del Palacio Legislativo.
El músico correntino tiene 27 años, arrancó con la guitarra a los 8 como hobby y completó su formación en el Instituto Superior de Música de Corrientes. Hoy es uno de los DJs más importantes de una escena que, según él mismo describe, viene subiendo de nivel sin pausa.
"La escena creció muchísimo en el nordeste"
En diálogo con Corrientes de Tarde, Casco hizo un repaso del panorama local: "La escena electrónica creció muchísimo en el nordeste en general. Está cada vez mejor. Es una plaza que está subiendo de nivel paso a paso. En Corrientes bastante, pero en el nordeste en general hay muchas más productoras que hacen fiestas, hay más fechas programadas, hay más DJs, y personas que están interesadas en aprender, en descubrir qué es eso que está detrás de la cabina entre consolas, mezcladores y computadoras".
Para el DJ, el género dejó de ser un nicho: "Antes quizás era un género más de nicho, algo más underground. Pero hoy en día en el nordeste aparece un poquito más y, comparándolo a nivel nacional, está cada vez mejor".
Un premio que no esperaba
El jurado de los Premios Iberá —una distinción que abarca distintas ramas del arte, el diseño y la comunicación y que este 2026 cumplió su tercera edición— destacó su estilo personal, con matices rítmicos que esquivan las estridencias efectistas para meterse en melodías intensas y festivas.
Casco contó cómo vivió el momento de la premiación: "La verdad que no lo esperaba. No esperaba ganarlo, realmente. Yo estaba tranquilo, sentado. Es más, cuando estaban nombrando a los nominados, justo estaba volviendo del baño tranquilo, tipo, escuchando que, bueno, nombraban a los ternados. No volví así, tipo, desesperado a ver qué pasaba. Y justo me siento, y cuando me siento, dicen mi nombre y ahí me levanto de nuevo y me voy al escenario. Y, claro, bajé supercontento de tener este reconocimiento; de sentir el apoyo de la gente y -también- del jurado".
Qué busca cuando se pone detrás de la cabina
Consultado sobre qué quiere transmitirle al público, el DJ fue claro: "Lo que busco en la gente es que trate de desconectarse un poco de las cosas que por ahí le preocupan; de llevarla a escuchar algo distinto, algo fresco, no algo quizás tan conocido. Me gusta poner música nueva, música distinta, no algo que esté en el top 10, digamos".
Y agregó: "A pesar de que hay momentos en que sí hay que poner música que la gente conoce y la espera. Pero también está bueno ir a escuchar algo distinto, algo que el público diga: 'Epa, no escuché nunca esto en mi vida'. O que por lo menos marque el ritmo con el pie, que sienta el gusto por algo fresco, algo distinto, algo prolijo. Me gusta construir mi set siempre de menos a más. Construir como una especie de cuento, de viaje, siempre dependiendo del contexto en el cual esté, obviamente".
Groove, baile y pista
A la hora de definir su música, Casco no dudó: "Mi estilo se mueve principalmente entre el house, el tech house, el minimal deep tech. Me gusta mucho todo eso. Y si bien a la música electrónica no es fácil definirla, si tengo que buscar algunas palabras para expresarla sería groove, sería baile, sería pista. Básicamente, aquello que te haga mover, que te haga bailar, que te haga sentir algo distinto…. Me parece que va por ahí".
Entre la música y el Derecho
El premio no lo alejó de los estudios. "Sigo estudiando producción musical. Estudié en Resistencia, en una academia que se llama Level. Pero también estudio Derecho, estoy en 6º año. Si Dios quiere, también me recibo el año que viene", contó.
Sobre si hay alguna contradicción por ser DJ en la tierra del chamamé, Casco aseguró que no: "Yo tengo muy presente que Corriente siempre va a ser la tierra de chamamé, a pesar de que yo quizás no esté muy familiarizado con este género. Pero también creo que Corriente está creciendo mucho respecto a lo que es la parte de música electrónica, ese matiz cultural me parece que está agrandándose cada vez más, y lo veo muy positivo: hay cada vez más espacios, para ir a disfrutarla".
Los escenarios que ya pisó
En apenas cuatro años de carrera —arrancó en 2022— Casco se hizo un lugar en festivales clave del género y compartió cabina con figuras internacionales como la holandesa Chelina Manuhutu, su compatriota Franky Rizardo (uno de sus mayores referentes), los españoles Paco Osuna, Cuartero, Germán Brigante y Henry Saiz, la brasileña Blancah y sus connacionales Classmatic y Viot, el italo portugués Yaya Tamango, el barcelonés Bastian Bux, los argentinos Elio Riso, Chapa & Castelo y Jay De Lys, y el venezolano Nacho Bolognani, entre otros.
Respecto a los eventos más masivos, repasó: "Asistí a muchísimos. Respecto a los que son grandes, grandes, como eventos más masivos, como PM Open Air, Warung de Brasil, o la Juanita, que es de Buenos Aires. Son eventos que hicieron su tour en el país y me tocó estar, por suerte. Y después, en todas las productoras grandes de acá, del nordeste. Por suerte, pude formar parte de la mayoría, así que estoy supercontento por eso. También estuve en Asunción, Paraguay, muchísimas veces, en productoras muy buenas, muy importantes que hay allá".
Los sueños pendientes
Consultado sobre dónde le gustaría tocar, el DJ se permitió soñar: "Bueno, si soñar es gratis, obviamente, te diría, no sé, irme a Ibiza, al DC-10 o a cualquier lugar así de escena supergrande de Europa, como Ámsterdam o España. Pero bueno, uno también quiere empezar con las cosas grandes de acá, ¿no? Empezar de abajo hacia arriba. Y, claro, también me gustaría ir a Buenos Aires, a una fecha fuerte allá, otra fecha fuerte nacional, y después ir escalando… Estados Unidos también me encantaría, en Space, por ejemplo".
"Así que, obviamente, si soñar es gratis, me iría a tocar a todos esos lugares", cerró.



