El doble fondo del camión que nadie vio: el escáner reveló un cargamento millonario en Catamarca
¿Qué escondía el doble fondo del tanque? El escáner reveló un cargamento millonario que cambió el rumbo del operativo.
Un operativo de la Gendarmería Nacional en Catamarca terminó con un hallazgo que sorprendió hasta a los propios investigadores. Lo que parecía un simple control de rutina se convirtió en uno de los secuestros de droga más importantes de la región, con más de 183 kilos de estupefacientes incautados.
El procedimiento comenzó el domingo 3 de agosto sobre la Ruta Provincial 33, a la altura de Los Chañaritos, en el departamento Capayán. Una patrulla del Escuadrón 67 "Catamarca" detectó un semirremolque detenido en una zona que no es habitual para estacionar. La actitud del conductor y ciertas irregularidades en el inflado de los neumáticos encendieron las alarmas del personal.
Con la colaboración de canes adiestrados de la Policía de la Provincia, se realizó un primer cacheo que permitió encontrar 77 kilos de marihuana y un kilo de cocaína escondidos en las ruedas. El chofer fue detenido e incomunicado de inmediato. Pero los perros seguían marcando otros sectores del chasis, lo que hizo sospechar que el cargamento era mucho más grande.
¿Qué escondía el tanque de combustible?
La Justicia Federal autorizó entonces el traslado de un escáner de alta potencia perteneciente a la Unidad de Investigaciones de Tucumán. La radiografía de rayos X sobre la estructura del camión reveló densidades extrañas en el tanque auxiliar de combustible. Al cortar la chapa y retirar los paneles inferiores, los gendarmes encontraron una doble pared que ocultaba 101 paquetes rectangulares prensados.
Las pruebas de campo confirmaron que se trataba de otros 68,4 kilos de cocaína y 36,3 kilos de cannabis sativa. Así, el balance final del operativo contabilizó 69,4 kilos de cocaína y 113,9 kilos de marihuana, superando holgadamente los 183 kilos de droga secuestrada.
"Actuaba como repartidor"
El juez federal Miguel Ángel Contreras dialogó con la prensa y valoró la perspicacia del personal interviniente, que no dio por concluido el procedimiento tras el primer hallazgo. Además, aportó detalles reveladores sobre la ruta que seguía la red criminal: el transporte cumplía la función de "repartidor" a lo largo del corredor cuyano. La carga, proveniente de la frontera norte, tenía como destino final la provincia de Mendoza, con entregas parciales previstas en puntos estratégicos de Catamarca y La Rioja.
El magistrado también reflexionó sobre el complejo escenario regional, advirtiendo que la producción de cocaína se cuadruplicó en la última década y que las organizaciones delictivas aplican métodos de ocultamiento y comunicación cada vez más difíciles de detectar para los controles de rutina.