El docente dijo que trabajó, la escuela dijo que hizo paro: el CGE cruzó datos y hay problemas
Un docente declaró que había ido a trabajar. La escuela, con papeles en mano, dijo lo contrario. El CGE cruzó los datos y lo que encontró encendió las alarmas.
El Consejo General de Educación (CGE) de Entre Ríos detectó inconsistencias entre lo que declaran los docentes y lo que informan las escuelas durante los paros. Así lo confirmó Sebastián Benedetti, coordinador de las Direcciones Departamentales de Escuelas, quien admitió que el organismo avanza con un entrecruzamiento de datos que podría derivar en sanciones.
En diálogo con el programa Puro Cuento de Radio Plaza 94.7, Benedetti explicó que el relevamiento combina dos fuentes: la declaración jurada que cada docente presenta de forma obligatoria y la carga de asistencia que realiza la propia institución. "Lo que hemos observado son algunas situaciones irregulares donde hay docentes que están diciendo que fueron a la institución y la institución dice que no estuvieron, que no asistieron", señaló.
Presentismo en alza y menor adhesión al paro
Según los datos que maneja el CGE, el acatamiento a las medidas de fuerza viene en descenso y el índice de presentismo superó el 80% en la huelga del jueves pasado. Benedetti atribuye ese fenómeno a los controles implementados: "Desde que aplicamos esos controles, hemos observado una baja bastante importante en lo que es el acatamiento al paro docente. Entendemos que la mayor presencialidad de los docentes se debe a estas medidas de control".
El funcionario detalló que el relevamiento se hace mediante escuelas testigo en distintos departamentos y niveles, y que luego se cruza con el sistema de prestación del servicio. En ese marco, precisó que Diamante es el departamento con mayor presentismo, seguido por Nogoyá. En el otro extremo, los departamentos con mayor adhesión histórica a los paros fueron Concordia, Tala y Paraná, aunque esa tendencia también está bajando.
Qué pasa con las declaraciones juradas
Consultado sobre las inconsistencias, Benedetti explicó que la escuela respalda su información con documentación que presenta a través de expedientes. "Lo que vemos en algunas declaraciones juradas, en principio, nos permite inferir que el docente no está diciendo la realidad", afirmó. Y aclaró que cada caso es particular: "Vamos a suponer que la persona no miente, sino que se equivoca".
Las consecuencias para quienes incurran en estas irregularidades serán determinadas por Asuntos Jurídicos del Consejo. "Entendemos que tienen que ser consecuencias graves porque se está incurriendo en una mentira y eso es una falsedad contra una norma específica que se dictó a tal efecto", sostuvo Benedetti, quien remarcó que el docente tendrá oportunidad de hacer su descargo.
No es un fenómeno nuevo
El coordinador aclaró que estas situaciones no son recientes: "No es un fenómeno del último tiempo. Es un fenómeno que ya se venía viendo". Lo que cambió, según dijo, es la decisión firme de empezar a relevarlas, con el aval del presidente del CGE, Carlos Cuenca. "Se han dado muchas inconsistencias. Está el docente que dice que prestó servicios y está la escuela que dice que el docente hizo paro y para eso aporta documental. En ese caso, el docente posiblemente o se confundió o mintió, no me corresponde a mí evaluar eso", concluyó.