El dólar mayorista rompió los $1.500: cuánto cuesta el blue en San Juan y qué se espera
El dólar mayorista superó los $1.500 y el blue en San Juan ya se ofrece a $1.590. ¿Qué medidas está tomando el Gobierno para contener la suba? Los detalles.
El dólar mayorista volvió a superar este lunes la barrera de los $1.500 y cerró en $1.510, marcando un nuevo récord nominal que puso en alerta al mercado. La suba fue de $11 en una sola jornada, la mayor desde el 3 de junio, y reavivó el debate sobre la estrategia del Gobierno para contener la presión cambiaria.
El tipo de cambio mayorista avanzó 0,7% en la rueda, y en lo que va de agosto ya acumula un incremento de $18. En 2026, la suba total alcanza los $48, según los datos oficiales.
¿Cuánto cotizaron el oficial, el blue y los financieros?
En el segmento minorista, el dólar cerró a $1.530 en Banco Nación, $15 más que el cierre anterior. El dólar blue, en tanto, terminó la jornada en $1.560 a nivel nacional, pero en San Juan se ofreció a $1.590.
Los dólares financieros también operaron por encima del oficial. El MEP se ubicó en torno a los $1.537,54, con una suba del 0,2%, mientras que el contado con liquidación (CCL) llegó a $1.597,77, también con un avance del 0,2%.
En el mercado de futuros, las cotizaciones mostraron movimientos moderados. Para diciembre, los contratos negociaron un dólar mayorista en torno a los $1.628, una señal de que los operadores esperan una cotización superior hacia fin de año.
¿Por qué las tasas de interés están en el centro de la escena?
El intento de mantener al dólar cerca de los $1.500 tiene una contracara: la tensión en las tasas de interés en pesos. En los últimos días, las tasas cortas se ubicaron entre el 25% y el 27% TNA, en un mercado donde la gestión de la liquidez se volvió clave.
El dilema para el equipo económico es mantener una cantidad de pesos suficiente para que las tasas no se disparen, pero sin liberar un excedente que pueda traducirse en una mayor demanda de dólares.
Ber advirtió que será clave seguir la evolución de las tasas, ya que funcionan como herramienta para absorber los movimientos de la demanda cambiaria. Sin embargo, sostuvo que deberían moderarse después del salto nominal y real registrado, para evitar un impacto negativo sobre el consumo y la actividad económica.
La consultora 1816 también cuestionó el costo de sostener la cotización alrededor de los $1.500 y planteó cuánto tiempo estaría dispuesto el Gobierno a mantener ese nivel. Según la firma, en las últimas jornadas el mercado volvió a experimentar una dinámica similar, aunque en menor escala, a la observada durante el segundo semestre de 2025: la tasa de interés volvió a utilizarse como instrumento para defender un objetivo cambiario y aumentó la volatilidad del costo de financiamiento.
¿Qué pasa con las reservas del BCRA?
La estrategia cambiaria también impacta en la acumulación de reservas del Banco Central. Durante julio, la autoridad monetaria compró un promedio cercano a los USD 103 millones diarios, mientras que en agosto redujo ese ritmo a aproximadamente USD 33 millones por jornada.
La menor intervención compradora busca evitar que la propia demanda oficial agregue presión sobre el dólar mayorista, que ya se encuentra muy cerca de la zona de $1.500.
En este escenario, Max Capital consideró que una mayor flexibilidad del tipo de cambio podría contribuir a descomprimir las tensiones. La consultora estimó que un ajuste asociado a los riesgos electorales podría llevar al dólar hacia un nivel más cercano a los $1.550.
Sin embargo, la firma sostuvo que eso no significa necesariamente que el peso no pueda volver a fortalecerse, ya que proyecta que la balanza comercial y los flujos privados seguirán siendo sólidos, aunque con un desempeño algo más débil que durante la primera mitad del año.
Por su parte, Delphos Investment señaló que la demanda de cobertura cambiaria viene creciendo desde mediados de abril y advirtió que ese comportamiento muestra una menor demanda genuina de pesos. Según la consultora, una eventual recomposición de la liquidez podría profundizar la presión sobre el mercado cambiario.
Así, el nivel de $1.500 volvió a convertirse en el número que concentra todas las miradas. Aunque todavía se encuentra lejos del techo formal de la banda cambiaria, el mercado seguirá de cerca cuánto tiempo podrá el Gobierno sostener esa referencia y cuál será el costo financiero de hacerlo.