El dólar no se movió, pero el riesgo país argentino se disparó seis veces más que la región
Luis Caputo volvió de Bangkok con una preocupación que ya le transmitió a Milei y a sus ministros. Mientras el Gobierno sostiene el dólar a fuerza de intervención, un número se disparó seis veces más que en el resto de la región.
El riesgo país argentino cerró el viernes en 787 puntos básicos, el registro más alto desde las elecciones de 2025, y encendió luces amarillas en el Palacio de Hacienda. La suba de octubre fue de unos 140 puntos, frente a 23 del promedio latinoamericano: seis veces más que la región, según el cálculo de Comafi.
El dato que más incomoda al equipo de Luis Caputo es la comparación con países de calificación crediticia parecida. Desde la reunión de la Reserva Federal del 16 de septiembre, el riesgo argentino trepó 240 puntos básicos, mientras que una canasta integrada por Ecuador, Egipto, El Salvador, Ghana, Pakistán y Sri Lanka subió apenas unos 70. La diferencia es de 3,4 veces.
La inquietud que Caputo llevó al Gabinete
El titular de Economía viene transmitiendo esa preocupación puertas adentro del Gobierno. Lo hizo con Javier Milei y con sus compañeros de Gabinete apenas volvió de las reuniones del FMI en Bangkok, y la semana pasada lo repitió ante referentes de empresas estadounidenses que se sentaron con él y con su equipo.
En el Ministerio suelen relativizar el impacto con una frase repetida: en otra administración, dicen, a la Argentina “la habrían sacado de la cancha en dos segundos”. Aun así, el contexto global no ayuda: la guerra entre Estados Unidos e Irán presiona los precios de la energía, las tasas internacionales suben y el triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil sacudió los mercados.
El Informe de Política Monetaria del BCRA enumeró tres riesgos que podrían golpear al país: un shock energético prolongado que se traslade a la inflación mundial, un endurecimiento financiero abrupto por tasas más altas y un menor crecimiento global. “Estos riesgos serían más difíciles de contrarrestar que en episodios anteriores”, advirtió la autoridad monetaria, que apuntó al menor margen monetario y fiscal disponible para responder.
El peso, sostenido a fuerza de intervención
La paradoja es que la presión sobre los bonos no se trasladó con la misma intensidad al dólar oficial. El Gobierno lo contuvo con distintos mecanismos de intervención, lo que en la jerga oficial llaman “administración de liquidez”.
Los números respaldan esa lectura. En la semana posterior al triunfo de Lula, el real brasileño se depreció 8,3% y el peso argentino apenas 0,8%, según GMA Capital. El Tesoro vendió alrededor de US$100 millones y luego recompró una parte, mientras el BCRA pasó tres ruedas sin comprar divisas.
Sin embargo, la consultora advirtió que el diferencial entre el contado con liquidación y el MEP llegó a rondar el 7% antes de moderarse hacia el 5,5%. Su diagnóstico es contundente: “O el riesgo país comienza a comprimir, o las presiones podrían terminar trasladándose al frente cambiario”.
Por qué sube el riesgo país y qué complica
El riesgo país mide el sobreprecio que exigen los inversores para comprar bonos soberanos argentinos en lugar de títulos del Tesoro estadounidense. Cuando sube, refinanciar vencimientos a tasas razonables se vuelve más caro y conseguir dólares para pagar deuda se transforma en una prioridad urgente.
Econviews aclara que la decisión de la FED no explica todo por sí sola. También pesan los niveles de apoyo a Milei que no garantizan una continuidad en 2027 y una economía que, según reconocen en el propio Gobierno, ingresó en recesión técnica en el tercer trimestre y no logra “exterminar” la inflación.
Invecq suma su propia lectura: “Una compresión sostenida del riesgo país requeriría no solo una mejora del contexto financiero internacional, sino también señales locales de recuperación de la actividad”. La consultora ata el estancamiento económico a la incertidumbre política y financiera de cara a 2027.
Reservas flacas y elección en el horizonte
El temor que sobrevuela los análisis es que Milei no logre la reelección y que gane una opción dispuesta a revertir el rumbo económico. Ni el resultado electoral ni las políticas de un eventual sucesor están definidos.
BTG Pactual anticipa una mejora de la actividad para la Argentina, pero advierte que el empleo, sobre todo el formal, tardará en recuperarse: “Incluso quienes creemos que la economía mejorará reconocemos que no será suficiente para definir la elección”. El banco brasileño también señaló que, aunque la situación fiscal es mejor que en el pasado, quedan pocas partidas para recortar y que, sin una recuperación fuerte en los próximos meses, “podría no haber margen fiscal para aumentar el gasto”.
Morgan Stanley, tras una ronda de reuniones en Buenos Aires con funcionarios, legisladores y dirigentes opositores, recogió un matiz más optimista: parte de las reformas tiene apoyo más allá de la gestión libertaria, sobre todo donde las provincias se benefician de inversiones.
El nivel de reservas sigue siendo el flanco débil. Según IEB, Brasil acumula reservas equivalentes al 14% de su PBI. Para igualar esa proporción, la Argentina necesitaría unos US$100.000 millones y hoy está en menos de la mitad, pese al crecimiento registrado durante la gestión de Milei.
Sin bonos en dólares, a buscar financiamiento en otro lado
El BCRA consignó que, ante la suba de tasas internacionales, el Tesoro suspendió desde mediados de agosto la oferta quincenal de bonos en dólares en el mercado local. Quedaron por colocar cerca de US$6000 millones: casi US$1000 millones de este año y US$5000 millones previstos para 2027, recursos que se esperaban obtener mediante Bonares para atender los pagos de deuda.
Para reemplazar esa fuente, Caputo mencionó la posibilidad de usar parte del tramo activo del swap con China por US$5000 millones y los US$20.000 millones de Estados Unidos. También avisó al Banco Mundial y al BID que podrían solicitar garantías para préstamos de bancos privados, con la intención de reeditar en 2027 el esquema que se usó para los pagos de julio de 2026. Por esa vía habían conseguido US$3200 millones y aspiran a anunciar US$1000 millones en las próximas semanas.