El dólar oficial se desploma y alcanza un mínimo histórico: ¿Qué hay detrás de esta caída sin precedentes?
El dólar oficial no para de caer y marca un nuevo mínimo en medio año. ¿Qué estrategias está usando el Gobierno para manejar esta situación y cuáles son los riesgos que nadie te está contando?
El dólar oficial registró su sexta caída consecutiva este viernes, situándose por debajo de los $1.360 en el segmento mayorista y marcando un nuevo mínimo nominal en casi seis meses. La jornada estuvo caracterizada por una mayor oferta de divisas, lo que profundizó la baja del tipo de cambio y amplió la brecha con el techo de la banda cambiaria, superando el 23,8%.
En el mercado mayorista, el dólar retrocedió $16 hasta ubicarse en $1.354 para la venta. El volumen operado superó los u$s581,1 millones, reflejando una intensa actividad vendedora. Paralelamente, en el segmento minorista, el promedio de entidades financieras relevado por el Banco Central (BCRA) se posicionó en $1.387,78 para la venta, mientras que en el Banco Nación (BNA) bajó $10 a $1.385.
¿Cómo se comportaron los dólares paralelos?
Entre los mercados no oficiales, el contado con liquidación (CCL) cayó un 0,3% a $1.469,66, y el MEP descendió un 0,7% a $1.402,60. En contraste, el dólar blue experimentó una suba de $10, alcanzando los $1.400 según un relevamiento en cuevas de la city. Esta dinámica contrastante pone de relieve las tensiones en los diferentes segmentos del mercado cambiario.
La operatoria en el mercado de futuros también mostró pérdidas de hasta el 1,5%, con contratos que “pricean” un tipo de cambio mayorista de $1.368 para fines de abril. El volumen total del día alcanzó los u$s830 millones, evidenciando la magnitud de las transacciones.
¿Qué dicen los analistas sobre esta tendencia?
Andrés Reschini, de F2 Soluciones Financieras, señaló que “por ahora la oferta es suficiente para mantener al tipo de cambio calmo, cancelar compromisos y no mucho más”. Destacó que, con el inicio de la cosecha gruesa, la liquidación aún no ha desplegado todo su potencial estacional, por lo que anticipa una aceleración en las compras del BCRA en las próximas semanas.
Rafael Di Giorno, de Proficio Investment, afirmó que el Gobierno está aprovechando las liquidaciones de la cosecha para reforzar las reservas. “Están aprovechando las liquidaciones de la cosecha para comprar más y no dejar caer el tipo de cambio”, explicó, subrayando la estrategia de utilizar el ingreso de divisas del agro.
Un informe de Facimex Valores añadió que, aunque la apreciación cambiaria podría generar presiones externas, factores como el menor déficit de cuenta corriente en comparación con 2017, el superávit energético y el equilibrio fiscal moderan los riesgos. También mencionó una mayor flexibilidad cambiaria y mejores condiciones de acceso al financiamiento.
¿Cuáles son las proyecciones a futuro?
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del BCRA recortó nuevamente las previsiones para el tipo de cambio, alineándose con la estabilidad observada en meses recientes. Según estas estimaciones, el dólar mayorista alcanzaría los $1.700 hacia diciembre de 2026, lo que implicaría una suba interanual del 17,4%, por debajo de la inflación esperada para el mismo período, estimada en torno al 29,8%.
Reschini proyecta una “relativa tranquilidad cambiaria” hacia adelante, pero advierte que, de cara a 2027, la evolución dependerá del contexto macroeconómico y de la capacidad del BCRA para fortalecer su posición de reservas. El índice multilateral de tipo de cambio real se ubica en niveles mínimos desde 2017, reavivando debates sobre un posible atraso cambiario y los riesgos de sostener una moneda apreciada.
En este contexto, el mercado seguirá monitoreando de cerca la evolución de las reservas, la dinámica de la cosecha y el comportamiento de los dólares financieros. La estabilidad cambiaria actual coexiste con crecientes interrogantes sobre la sostenibilidad del nivel del tipo de cambio, planteando desafíos para las políticas económicas en el mediano y largo plazo.