El dólar oficial se desploma y toca un piso que no veía desde febrero: ¿qué pasa con las otras cotizaciones?
El dólar oficial tocó un mínimo que no registraba desde hace semanas, pero la calma en el mercado esconde movimientos clave en los financieros. ¿Qué pronostican los analistas para los próximos meses y por qué ajustaron sus proyecciones a la baja?
El dólar oficial mayorista cayó por segundo día consecutivo, marcando un nuevo mínimo desde finales de febrero, en una jornada donde la calma fue la protagonista, aunque con señales de una demanda creciente en los mercados paralelos. La divisa estadounidense en el segmento mayorista retrocedió $13, ubicándose en $1.377,5.
Esta caída amplió la distancia con el techo de la banda cambiaria, que hoy se sitúa en $1.646,09, a un 19.5%, el mayor diferencial en casi nueve meses. El volumen operado en este segmento superó los u$s354 millones.
¿Cómo reaccionaron los dólares financieros y el blue?
En el mercado minorista, el dólar oficial se cotizó a $1.352,87 para la compra y $1.402,60 para la venta. En el Banco Nación, la venta bajó a $1.400. El dólar tarjeta, con el recargo del 30%, trepó hasta los $1.820.
La jornada también mostró caídas en los segmentos financieros. El dólar MEP cedió un 0.7%, ubicándose en $1.406,29, mientras que el Contado con Liquidación (CCL) retrocedió un 1%, hasta $1.455,29. En el mercado informal, el dólar blue no fue la excepción y cayó $5, vendiéndose a $1.420 en las cuevas de la city.
Expectativas del mercado: ¿hacia dónde va el tipo de cambio?
Los contratos de dólar futuro cerraron con caídas de hasta el 1.4%, operando un volumen de u$s729 millones. El mercado está descontando que el tipo de cambio mayorista cerrará marzo en torno a los $1.384.
Las proyecciones oficiales del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central anticipan una trayectoria de subas moderadas. Partiendo de los $1.390,50 actuales, el consenso prevé un dólar a $1.452 en abril, $1.475 en mayo y $1.500 en junio.
Para el segundo semestre, las estimaciones apuntan a $1.532 en julio y $1.565 en agosto. Un dato clave es que las expectativas para diciembre de 2026 se ajustaron a la baja en $43,2, mostrando mayor confianza en la estabilidad cambiaria. Para ese mes, la mediana de proyecciones se ubica en $1.707.
¿Qué factores sostienen esta calma cambiaria?
La estabilidad actual se apoya en un escenario de expectativas favorables. La combinación de un flujo sostenido de divisas por exportaciones, la inminente liquidación de la cosecha agrícola y la recuperación del superávit energético actúan como pilares.
Además, el atractivo de las tasas en pesos incentiva el “carry trade”, donde los inversores colocan fondos en instrumentos locales de corto plazo, contribuyendo a sostener la demanda de pesos y contener presiones sobre el dólar. Este conjunto de variables configura un panorama que, por ahora, mantiene las brechas cambiarias en niveles relativamente bajos.